miércoles, 6 de noviembre de 2013

Otra noche de estrellas. Viendo plumas negras.

Otra vez me golpeado la cabeza contra la ventana, puedo notar el entumecimiento en mi sien derecha. Podría ser que otra vez me dormí en el carro si no fuera por esta sensación de confusión tan familiar. No es uno de esos vehículos apretujados del transporte público que tanto me irrita en Lima, es una furgoneta muy cómoda y la calefacción esta prendida. Puedo ver los cerros a lo lejos, es de noche y no hay luz en las cercanías, sólo puedo observar sus siluetas a penas visibles en estas noches sin luna. A penas las luces de la furgoneta pueden alumbrar parte del camino y el lado derecho de la pista, mostrando unos cuantos hierbajos amarillos. Toco la ventana y se siente frío al tacto. Al parecer estoy en la Jalca, no me imagino para que rayos me habrán mandado aquí. Algunas veces he acampado en zonas así, pero que me manden tan de repente y sólo con lo que traigo puesto me preocupa bastante, las noches son frías y secas, sin mencionar que no hay lugares cercanos a la vista donde buscar comida y el hecho que no conozco la zona, bien podrían darme un tiro en la cabeza y ahorrase el problema de abandonarme ahí. 
Enfurruñado me levanto del asiento del fondo a hablar con el conductor, de repente mis pies chocan con algo pesado y aforme. Es una mochila grande y color negro, bastante llena al parecer por como se ve hinchada. Con algo de esfuerzo la coloco en mi regazo, no puede ser una buena señal. Dependiendo de la dificultad del trabajo me mandan con algún equipo o información, desde nada hasta informes completos con una pistola, la última vez solo me dieron un foto de mi objetivo, que al final no fue de mucha utilidad porque no era un rostro fijo, sólo usaba esa cara robada para coquetear con chicas en parques. No me dio pena ahorcarlo con las cadena de su moto, al final era robada y se comía a las personas cuando se las llevaba a un lugar más aislado. 
A simple vista hay dos botellas en los bolsillos laterales y un termo amarrado al frente, una botella es de agua, no tiene etiqueta y su sabor es adecuado sin rastros de energizantes; la otra botella es de alcohol médico, parece que esperan que me lastime bastante esta vez; abro el termo y huele a maca tibia con un ligero rastro a leche, estuve tan dormido que se enfrió en el contenedor al vacío. 
El primer bolsillo delantero contiene apositos, vendas de tres diferentes tamaños, unas cuantas agujas para suturas de hilo fino, dos inyecciones de adrenalina, cuatro más de morfina y una pequeña botella de yodo. Esto no puede jugar bien en mis probabilidades de supervivencia. Entre nosotros conversamos, algunos comparte sus secretos con la esperanza de aumentar sus esperanzas de vida, otros sólo buscan respeto o sólo quieren alardear de sus logros. Sólo importa prestar atención y entender que puedes hacer para mantenerte vivo. Ser rápido, pensar diferente, siempre moverse, entrenarse en tiempo libre, mantenerse fuera de la zona de fuego del otro, no hacer amigos, no discutirlo fuera de nosotros, cosas por el estilo. Termino de organizar los objeto del bolsillo delantero, saber donde esta cada cosa es importante y ahorra tiempo, tiempo que necesito, tiempo que corre, tiempo que acaba en cualquier momento, ¿cómo es que llegué meterme en estas cosas? Sé qué algunos los secuestran como yo al inicio, pero luego uno se acostumbra. Necesitan la caza por el dinero o la emoción. Nos pagan poco en neto, la mayoría termina casi a un centímetro de la muerte, gastando todo en los "huaqueros". Contratar sus servicios es en si un sacrificio, pero lo hacen valer. Heridas, fracturas, cortes, eviceraciones, miembros, infecciones, lo curan y regeneran de todo, pero no del todo. Sólo pueden curarte hasta una semana antes, ninguno trata más allá, vaya a ver que razones tendrán. Y sólo aparecen después de un rapto, como buitres te ofrecen alivio y salud. Algunos son unos completos fraudes, por eso siempre tienes que buscar un regular en el que confíes lo suficiente.
La última vez gasté casi toda mi paga sólo por un hombro dislocado, unas cuantas heridas y dos dedos del pie derecho, el gordo y el segundo. No quiero imaginarme como lo hacen, ni que deben entregar para tener esa habilidad. Sólo les pagamos y nos arreglan.
El segundo bolsillo esta llenó de fundas. Saco la más próxima a mi mano y la coloco encima de la mochila. Es una cubierta de cuero y esta envolviendo algo, es del tamaño de mi antebrazo y siento la rigidez de un objeto que me suena familiar. Es un estileto, doble filo, asumo que debe ser acero, afilada recientemente y el mango cubierto de cuero. Ya antes me habían dado una de estas, para apuñalar, método muy violento, tendría que acercarme demasiado para hacer su uso efectivo. En la mochila había otros cinco más, cada uno igual de pesado y de apariencia mortal. En el fondo había unas cuantas piedras para afilar, rectangulares y lisas. También había un arnés para que pudiera montar las cuchillas en mi cuerpo. Decidí que sería mejor hacerlo ahora, quien sabe si les vendría en gana dejarme en esta tierra en medio de nada. A quien le haya ocurrido hacer estas cosas debió ser alguien con mucho tiempo libre, las correas y arneses a veces me marean. La maleta con el traje debajo de todo es lo más difícil de ponerse, es tan apretado pero permite respirar bien y me ayuda en emergencias. Sólo por llevar el traje de que estoy vivo. Un traje de cuerpo completo con zapatillas y guantes que cubren desde mis tobillos hasta el cuello. Una vez apretado todo, se ajusta y bota todo el aire. Se siente muy natural. Colocar las cuchillas en sus fundas respectivas y me percato que queda dos correas en la cintura vacía. Sigo buscando en el fondo y encuentro una maleta de cuero negra. Grande fue mi sorpresa al ver un viejo amigo. Colt Python .357 Magnum barril de 15 cm, cargada y a su costado dos cargadores rápidos llenos. Fue un regalo de la primera vez que vine, el antiguo dueño era una maniaco de las armas que ayude en una de las expediciones, me dijo que me quedaba mejor a mi que las semiautomáticas, tenía suficiente juicio como para saber cuando era necesario usarla y cuando mantener la cabeza fría. Sinceramente creo que me juzgó mal, en ningún momento sentí que me correspondían esas cualidades, aunque le estoy agradecido por el arma que no necesite usar tantas veces, veces que me salvaron la vida por sólo un click. Después de admirarla un rato y ver que estaba todo en orden la coloque en mi funda derecha. Aún quedaba el asunto de la última correa pero no quería pensar en eso ahora, seguro fue un error al conseguir las correas. En el bolsillo final encontré un equipo pequeña de supervivencia, una linterna montable, dos pares de pilas, fósforos aprueba de agua y una brújula. Extrañamente no encontré el marcador, supongo que me lo darán al salir. Me coloque la linterna entre las correas para que pueda ver en la noche y tener las manos libres, no quiero caerme sólo por tener que sujetar una linterna. Las baterías las tendré en el bolsillo de la pierna izquierda y los cargadores en la derecha, no será difícil de recordar, aunque sentía que el peso era algo desequilibrado.
Tomé unos minutos para descansar y decidí volver a hablar con el conductor. En las dos hileras había otras cuatro personas aún dormidas, uno con una botella de whisky en la mano, seguro lo trajo consigo en el rapto.
El conductor parece como cualquier otro en un tour, una saco deportivo sobre un conjunto formal para aparentar, son las botas de caminata al aire libre y la pistola de tobillo lo que no encajan. La frente la tenía ya llena de arrugas a pesar de no hacer expresión alguna y de su juventudes sólo quedaban mechones negros en la temporal. Conocía el camino bien, seguro no era la primera vez que traía gente por esta zona. 
"¿Esta va a ser una noche tranquila no?" Le pregunté. "Para mi lo va ser, para ustedes no. Es luna llena y sólo tendré un momento para dejarlos y largarme antes de que vengan." Me dijo con un tono preocupado. Ciertamente, como un fantasma, la luna llena aparecía entre las nubes y su espectral luz iluminaba los paramos más allá lo que llegaba los faros de la furgoneta. Podía ver pequeños reflejos en el suelo, bastantes, quizás áreas pantanosas o llenas de pozos, no me daban buena espina. "Aquí tienes" me dijo repentinamente mientras me arrojaba una funda larga y pesada. Lo tomé en mis manos y mientras calculaba su peso me percate lo que era. Era Prometheus, mi espada favorita, no quería ni imaginarme como es que sabían donde estaba y cuando lo sacaron de su escondite. Mi inicial alegría por tenerlo a mi lado dio lugar a una realización nada cómoda. "No haremos expedición esta vez. ¿No?" Le dije en un tono de hombre condenado. Me respondió mecánicamente. "No, hoy son cazadores. La cuota es tres esta vez. Es más de lo que son capaces y menos pagados que en otros trabajos. Si no te gusta no me importa, discútelo con los puestos altos si vives al final. Recuerda, sin cuota mínima no hay vuelta. No tengo el mínimo interés en arriesgar mi trabajo o mi cuello porque ustedes no pudieron cumplir. Si resultas ser un problema cuando venga te eliminaré. Este auto sólo funciona conmigo ¡y si intentan algo todos se quedarán atorados aquí!" Me di una vuelta y observe como la mirada de todos caía en la nuca del conductor, se sentían como las frías cuchillas en mi pecho. Eso resolvía el asunto de la última correa, asegure bien los seguros con la vaina para que no se deslizara. Limpié la hoja con un pañuelo y tras revisar la envaine y me senté. 
El silencio era asfixiante, ninguno de nosotros esperaba que nos eligieran de cazadores hoy, y menos con una cuota tan alta para nuestro trabajo habitual. Nosotros sólo somos rastreadores, tenemos cierto tino par encontrar sus rastros y, de vez en cuando, nos encontramos a un vivo. Cuando encontramos sus rastros, lo catalogamos y registramos en el marcador para que en la central puedan seguir sus pasos y mandar al equipo de limpieza para matarlos. De vez en cuando por capricho de ellos, teníamos que reemplazarlos, no tenemos opción, aceptamos el trabajo porque no creíamos que tuviéramos que tomar sus lugares. En lo que voy del trabajo, quedan menos de la mitad que conocía al inicio, el resto son nuevos que posiblemente morirán hoy, los más experimentados saben esperarlos y sólo esforzarse por sobrevivir. Los nuevo sólo se quedan cayados de nerviosismo. Yo, sólo estaré quieto y disfrutare lo que queda del whisky, en serio la vida es corta.
Me pongo a pensar en todo lo que deje por el momento. Y de la nada viene a mi mente esos pensamientos que son producto de la nostalgia escondidos en lo profundo de nuestro ser. Ojalá Christian estuviera entre los vivos, algún comentario sarcástico o respuesta ingeniosa. No entiendo la injusticia por haberme enfermado así y perder todo lo que gane con tanto esfuerzo y sacrificio. No acepto la mala suerte de que mi cuerpo ahora sea una sombra de lo que fui. No puedo creer que tantas personas me digan ángel. Ángel. Si alguna vez fui algo parecido sería a un ángel caído, definitivamente no soy un santo y tengo pensamientos pervertidos y maliciosos ocasionalmente. Un ángel caído en desgracia me parece que me califica perfectamente, ese sería un título que podría aceptar. Pero, ¿cuál sería el motivo que me hizo caer en desgracia? Se me ocurren tantos motivos y razones... 
"¡10 minutos, tomen sus estimulantes!" Grita el conductor. Su voz esta tensa, supongo que debería tener miedo también, es luna llena y serán noches peligrosas. 
Rojo para acelerar el cuerpo y morado para eliminar todas las toxinas. No se cuanta certeza haya en esas instrucciones que nos dieron, sólo sé que funciona. Regano la conciencia y mis reflejos, me siento más centrado. El blanco hay que guardarlo solo para último recurso, cianuro. Me ajusto el traje y me coloco encima la casaca y pantalones para esconderlo.
Debo concentrarme. Inicio el mantra. Recuerdo las tristezas y vergüenzas. Recuerdo mis furias y mis frustraciones. Recuerdo mis miedos e inhibiciones. Recuerdo las mentiras. Me libero de todo para pensar en el momento.
Siento el carro detenerse y me adelanto, me gusta salir primero. Quiero darle una oportunidad a los nuevos de que se acostumbren al ambiente. Siento la mordedura del frío seco en mi rostro, veo casa al fondo del camino y pocas luces prendidas, el reloj del guía en mi muñeca me dice que son las 10PM. La noche aún es joven...

miércoles, 31 de julio de 2013

Cuando llueve...

No confió en nadie. Es mi naturaleza, por así decir. Doy lo que puede pasar por confianza y camaradería, ayudo y apoyo, ofrezco consejo y guió. Podría decirse que tengo amigos y conocidos. Algunos los aprecio bastante y otros pasan por la vida. Hombres y mujeres sin diferencia. Amigos, enamoradas, amantes, familiares, etc. Pasan por mi vida y no todos pegan. Algunos se alejan, otros alejo, otros simplemente mueren. Pero a todos les pongo una regla, eventualmente me traicionarán. Harán algo que me lastimará, me olvidarán, mentirán o descartarán... Excepto a una persona.

Puedo decirte la verdad, puedo mentirte y ni siquiera me importará. Me interesaré por un rato y una vez que encuentro las secuencias, seguiré al siguiente problema. Me aprovecharé si necesito algo y haré que suceda. Simplemente no veo el porque de las amistades, o la necesidad de hacer cosas que no deseo. A veces coincido con otros, a veces las cosas pasan con naturalidad, a veces es bueno estar con personas y confiar. Sino funciona una vez, no es necesario intentar. No me importan mucho sus problemas, sólo que estén bien y que sean eficientes. A veces me engaño de que puedo ser el amigo que puedo ser con ellos. Pero no logro pasar de eso.

Ha habido momentos de soledad, buscados e indeseados. Personas me hicieron compañía y otras veces tuve que encontrar algo que me hiciera olvidar. Ha habido momentos de ira, que han sido canalizados y que también han sido descontrolados. He sido apuñalado, me han rasgado con balas, me dislocaron articulaciones, rajaron algunos huesos, apaleado con tubos, roto la nariz y dos ocasiones me preocupe por mi fertilidad. He gritado y he humillado, dañe susceptibilidades, usé vergüenzas y sus propias palabras para que me dejaran en paz. No me interesa tanto si me odian o no. La verdad y mi paz es lo único que me interesa. Si te lastiman es porque no pudiste controlarte, nadie puso una pistola en la cabeza. La debilidad de los demás no es de mi interés.

Hay una persona a quien le doy todo. Le aguanto todo y lo apoyo a que sea igual. No quiero presionar, aunque a veces sea así. Fracaso porque la entiendo y no soy lo que desea. Y sin embargo sigo así. Atado voluntariamente. No aguanto no saber de ella, no soporto no caerle bien, me hiere no estar a su lado, me hirió el estar a su lado. Estoy loco por intentarlo tanto con ella. No soporto ser alguien de turno, aunque me conformo con lo poco que quede. Patético y lamentable es mi persona por querer ser lastimado. Me apego a una probabilidad que es casi inverosímil. Una esperanza que me saca de mis dudas en lo que siento. Una realidad que anhelo en mi vida que pase. Pero siento que se me acaba la paciencia. La amo, más que a nadie, y siento que se aleja. Supongo que es natural que pase, quizás sea como los demás, pero nunca apliqué mi regla en ella. Confió en ella más que en cualquier otra persona, por ella pierdo sueños y ataca mis pensamientos. Es una parte de mi. Y me duele que se aleje, me duele que yo la aleje. 

Le he mentido, y me dolió demasiado. Me imagino su tristeza, me imagino su lágrima, me imagino su resentimiento y más. Me odio más por hacerlo. Me odio por intentarlo, me odio porque me odiará. Me odio por querer alejarme. No puedo soportarlo.

Mañana me despertare y me seguiré odiando. Me afeitaré y ella seguirá resintiéndome. Saldré de casa y ella sólo pensara en mi con amargura. Estaré en mis clases y yo desearé decirle la verdad y que me crea. Volveré a casa y quizás ella se preocupe. Haré mis cosas y ella ya se habrá olvidado. Quizás. No guardo tales esperanzas. Quizás esto sea lo que la haga alejarse definitivamente de mi, me aterra eso. Lo hecho, hecho está.

Desearía verla con tantas ganas. Ella quizás no.

Ya no importa.

Sólo dejaré que la lluvia caiga en mi, en estas noches sin nubes...


sábado, 13 de julio de 2013

Cuando sonrío.

Si estoy contigo y sonrío, es porque estoy feliz estar aquí y de tu compañía. 
O es una mentira?
Si me molestas y sonrío, es porque no me ofendes. 
O es una mentira?
Si me sonríes y sonrío, son buenos recuerdos.
O es una mentira?

Con todas las personas hay que tener cuidado de a quien le sonríes porque lo pueden malinterpretar. Un gesto tan amigable puede ser una ofensa para los inseguros y una arma de manipulación para los cautelosos.
Con extraños puedes crear un espacio de confianza o una oportunidad de burla. Puede crear amistades frugales como la llama de una vela o crear rencores eternos como la tierra.
Sonreír con los que quieres estar. Reír con la tranquilidad que encuentras a sus lado es lo normal. 
Sonreír a quien te ofende para insultarlo. Reírte para burlarte de sus pequeños berrinches.

Para tu familia y amigos cercanos la sonrisa es un sol que ilumina el cuarto. Algo tan raro que sea tan espontáneo e inesperado. Mi sonrisa de alegría que sólo saco con cautela. Mostrar los dientes sin intenciones de ofensa.

Cuando sonríes demasiado, eres hipócrita, demasiado optimista o poco realista. Me siento triste y no por eso voy a quedarme renegando en la depresión, las cosas malas pasan y es más eficiente encontrar una solución a que hundirse en la desesperanza, los realistas son los menos apegados a la realidad porque se hunden en sus mundos con límites tan amplios como sus mentes negando la infinidad de posibilidades que les rodea.

Sólo sonrío porque me da la gana de reír contigo. Y eso esta bien...

...Me insultan con palabras tan faltas de sentido como sus vidas, tan lentos, tan patéticos, esclavos de sus impulsos y complejos, animados por alcohol y el orgullo.
Me contengo, esquivo y evito. Son tan lerdos como para lastimarse ellos solos.
Promesas son promesas. Y no hay vueltas que darle. Sólo moverse y no ser golpeado.
Se echan cansados de golpear el aire. Sus parejas los apoyan y siguen con los insultos.
Es tan triste saber que no es más que un viernes de ebrios en la calle y en bares.

Lima "la terrible" ahogada en licor y bestias. Eres una belleza con lindos vestidos, hundida en la basura y mentirosa sin escrúpulos.

Esta noche no he sido bueno ni he sido malo. He sido amable y he sido ofendido. He ofendido sin hacer nada. Y en la nada sólo espero al momento adecuado y a las palabras correctas.

Ha sido una hermosa noche de 6 a 9. Como pocas noches que aún se pueden decir que son hermosas sin que halla luna...
Mas que tu sonrisa en respuesta a la mía.

:)

lunes, 17 de junio de 2013

El océano al final del pasadizo.

Cada persona, un océano inmensurable.
En la superficie, a simple vista, movida, dinámica fluida... Gran error.
Sólo es una muestra, algo bonito que ver, algo entretenido que admirar.
Sólo el resultado del mundo actuando sobre él.
¿Quién sabe como funciona en realidad?
¿Quién sabe que lo hizo moverse en primer lugar?
¿Quien sabe como poderlo cambiar?

Nadie se atreve a observar más allá. 
Un área desconocido para todos los demás, excepto para uno mismo.
Hundirse en los recuerdos que fluyen por debajo, corrientes disimuladas que generan tormentas o áreas muertas. 
Sentir como la presión va aumentando, esa sensación de empatía forzada al saber más.
Debería tener un patrón, una secuencia, una respuesta. Pero, no.
¿Quién sabe que los hace cambiar de repente? 

Múltiples factores, muchos actores, muchos momentos y muchos sentimientos.
Ni siquiera uno mismo se atreve a hundirse en las aguas turbias de su propio ser.
Solo disfrutar de la superficie sin complicarse en saber de si.
Tan ocupados por el exterior mutable, sin observar la profundidad porque es mejor así.
Sin saber de los misterios del abismo.
Esas preguntas que sólo los temerarios se atreven a buscar.
Sin tener un porque, sin saber un cuando, sin considerar el quizás.
Hundiendo e invadiendo más en el alma ajena.
Hasta que no puedan más.

Son sólo humanos, es la respuesta. Son sólo personas, es verdad.
Con límites y deseos. Que se esfuerzan y persiguen.

Nadie puede tocar el fondo del océano.
Tal vez no ahora.
Tal vez nunca.
Tal vez mañana.

Ni el mismo océano quiere que sepan todos su secretos.

¡Quédate! O si no...

- Hoy te ves mejor.
- Me siento mejor. No más analgésicos. No más pruebas. La pierna duele, pero puedo soportarlo. !Gran trabajo! Lo echare de menos. Quiero comenzar a extrañarlo ya mismo.
- No puedes irte hasta estar seguros de lo que tienes.
- Esta bien excepto por un detalle: puedo irme cuando quiera.
- Tienes historia de depresión moderada y control de la ira. No te vas a ir hasta que no seas un peligro para ti mismo a otros.
- Todos tenemos problemas. Como sea. No me esperan en otra parte.

martes, 4 de junio de 2013

Calor

Hermoso, !simplemente hermoso! Sublime. El ahora es tan interesante ver.
Terror. Miedo. Ansiedad. Tan cierto que esta destinado a fallar.

Han sido semanas difíciles. Ha habido dolor por más innecesario. Se siente tan vacío lo que antes tenía propósito.

Me derrumbó la noticia. Que exagerado suena ahora, en el momento algo completamente nuevo. Aburrido, completamente aburrido.

Días, semanas, meses, ahora planeados. El motivo es tan obtuso que es imposible de apoyar.

No tan grave. Pero el riesgo y la amenaza es real. Días pensando, horas en parques solo dejando pasar el momento. La paz que encuentras raramente. Ya no ese necesario.

La aguja ingresa mientras leo un libro que he querido probar por algún tiempo. No me apasiona, pero me interesa, me distrae de todo lo lúgubre. Las miradas tristes, el aura de desesperanza, las lágrimas, los familiares con culpa; muy incómodo. Muy adecuado. Me gusta bastante sino fuera porque aún no estoy aceptando mi condición. 

Salgo al frío. Solo. Agradable. Camino como siempre. Sin rumbo, sólo matando el tiempo prestado. Se me ocurren tantos lugares para ir, para hablar, para poder abrirme, tonterías.  Desearía ser escuchado, hablar de nuevo por horas mis tonterías, mis pensamientos ridículos, mis preocupaciones insignificantes y comunes. Saber que alguien puede verme como realmente estoy, escucharme y hablarme. Esa persona a la que le permito todo, la única persona que realmente confió. No! Verme así es patético. Me siento patético en su delante, como un sábado de ira y analgésicos. Mis deseos son irrelevante ahora. Sólo debí curarme, sólo eso importa. Sentirse especial es engañarse. A dónde quiera que vea es gris, el clima solo lo revela como es el mundo. No encuentro un lugar para sentirme en casa. Así qué caminare por ahí, sin suerte ni motivo.

Arde. Siento que en mi interior está en llamas, siento cada arteria, cada vena, cada minúsculo pedazo de mis entrañas quemándose. El frío es el único alivio, me quito la casaca y corro. Un efecto secundario. Sólo era eso, pero no me quita la molestia. Siento que quiero arrancarme la piel, quiero que este frío viento apague las infierno de mi interior.   Desearía tener uñas por una vez para hacerlo.

Ha pasado. ¿Cómo ha pasado? Merezco tanto dolor, y las probabilidades son tan reales. Me pregunto en todos los que sintieron lo mismo, en lo mucho que sufrieron, en el dolor y la impotencia. La destrucción que sentí en mi. La corrupción que lentamente muere con la esperanza de volver. Caminando por ahí, acechando por mi descuido.

Estoy cansado, me pregunto de que sirve tanto si estoy destinado a esto. Me aburre tanto sentir lo mismo. Pero esa sensación, fue hermosa. Sentir ese terror, el veneno de la curación lentamente matándome con mi enfermedad, maravilloso, hermoso, único. La aniquilación que se encuentra dormida, excitada con cada inyección. Una bestia enterrada por la vida luchando por existir.

No puedo dormir. No quiero dormir. Hay mucho más que hacer, mucho que leer, escribir, pintar, dibujar. No quiero terminar todo lo que mi antiguo yo quiso, deseo plasmar mis sensaciones en algo real y palpable. Plantar las semillas del mal en mis obras. Dejarlas para ver que pasa con ellas. Que mueran o vivan no me importa. Sólo la final destrucción en ellas.

Quiero vivir dormir, dejare que lo que venga, venga. No luchare contra nada, no esperaré nada. Ahora mismo todo esta en gris. Y se siente tan bien.

Jejeje. Los humanos son tan interesantes.

sábado, 1 de junio de 2013

Volteando a la derecha en el pasaje

Él no tiene conciencia de como empieza o como termina. Ella tiene interés solo del cuello para arriba. Él la ve como un hombre, que se pierde en su propia mente, debe ver a una mujer, completa. Ella lo ve como una mujer, interesada por sus palabras y acciones que le confiesa, observa un hombre, concreto. Él tiene miedo de llegar a arruinar sus momentos alegres. Ella teme que él la enamore. Ambos son solitarios, ambos detestan la soledad. Ninguno quiere cambiar, ninguno pide más que el otro aparezca en el carro al menos una vez en su día. 

Él no duda de que quiere o hace. Mantiene su ego al límite, precaución para que no se interponga en su pensar. Muestra juventud en una sonrisa, vejez cuando se concentra y transmuta con la situación. Su cabello moreno, terco, y con voluntad propia. Su cuerpo ha crecido a pesar de haber llegado a su límite de edad. Mantiene pequeñas rutinas que lo ayudan a mantenerse en forma, algunas más saludables que otras. Es un camaleón demasiado grande para camuflarse. Su vitalidad es sólo superado por su falta de sentido común y lo abstracto de su hablar. Su vestimenta es variada y sin orden, sin consistencia o estilo definido, clara muestra del parásito de la tristeza que se alimenta en los valles de su mente.

Ella solo vive sus días pensando en lo que hará de interesante. Se ama más que a nadie, y sabe que lo hace sanamente. Odia a todos por igual, y respeta a todos por igual, no habla ni se acerca. Su cuerpo es sensual y deseado por todos, ella lo detesta y lo descuida. Su altura intimida y su postura desafía. Un rostro delicado que resalta con su piel trigueña. Su cabello largo arreglado con el viento. No quiere ser notada por los ojos carnales de los hombres, lo muestra con el orgullo de un collar de diamantes. Es estática en su forma de ser y solo es superada por las estatuas que le gusta dibujar. Te habla con desdén puro y desprecio. Te discute con el interés de ver el final, sólo quieres divertirse. Se viste para mostrar sus atributos, burlándose de las miradas e ideas de sus admiradores. A veces le gusta ser práctica, otras veces solo se pone lo primero que ve.

Son sólo dos horas en el recorrido, ambos odiando mayo, son lo más reales que pueden. Todos los días coinciden en el paradero, todos los días se ignoran a conciencia. A inicio de mes, en el paradero, el chico le dice "hola", ella le dice "muérete". Ambos suben al carro y soportan a regañadientes la presencia del otro. Cuando el chico esta bajando, ella le dice "hasta mañana", él le dice "jódete".

Doce horas pasadas.

Él sube en su paradero de siempre, la encuentra sentada como siempre. Ella le dice "ven", él le responde "nunca". Al llegar a su paradero ambos bajan, y se miran. Se dan la espalda y él dice "no me vuelvas a hablar", ella responde "tu no me mandas".

Todos los días se llaman cuando uno llega al paradero, el otro solo cancela la llamada. Hablan de realidades que circundan la ciudad, sus familias, sus amigos, y a si mismos. Ella le habla de como deberían hacerse las cosas y las hipocresías del mundo, él muestra su cinismo y le muestra como nada cambiará. Ella lo presiona para sacar algo que no se haya escuchado antes, él solo le responde lo esperado. Lo abofetea, él responde con la misma moneda. "Ahora es una verdadera conversación". Se gritan. Se ignoran. Se ríen. Se preocupan. A veces se extrañan, otras veces no se aguantan. Su interés puede ser en sus libros de cada uno o sólo mirar pasar el tiempo y personas por la ventana. Corren en el frío para sudar las tristezas. Comen dulces y toman té para desahogar sus penas. Se visten para divertirse a costas del otro. Juegos inventados en el momento. Las probabilidades son infinitas para ambos, y son pocas al alcance de sus manos. Ella le muestra sus dibujos que tanto ama, él los quema. Él le muestra el arte de sus manos, ella los rompe. Se maravillan en la belleza de lo horrible y en lo liberador de su destrucción.

No tiene nombres, pero si tienen los números de teléfono de cada. Él es el 8 infinito que nunca se mantiene y la distrae. Ella es el 7 que hace su propia suerte y elude a todos. Sus límites son esos kilómetros entre paraderos, ni un paso más. No se buscan, sólo se esperan. No se soportan, se extrañan.
Se protegen y se exponen. Se admiran, y se repelen.

El desea escapar de esa prisión que se ha vuelto, ella también. Ambos saben que quieren pero no desean cambiar lo feliz. Ambos saben que quieren del otro, ambos no pueden pedirse eso. Son uno en mente, pero temen más allá. Temen la felicidad que sólo se burla de ellos.

Se desean como se deben desear un hombre y una mujer. Se tocan como deben hacer unos enemigos mortales. La distancia entre ellos es inviolable y eterna. La luz en sombras de sus almas que radia como una estrella falleciendo en la infinidad del universo. Se interesan y preocupan, se ignoran y superan.

Uno de ellos dará un paso que asustará al otro, el otro se asustará y ya no serán los desconocidos.

Se acaba mayo del odio, y un teléfono suena, contesta y se escucha una voz que dice "ven por mi", le responde "buena suerte".



Voluntad

Me encontré en problemas, me levanté.
Me sentía triste, salía.
Me traicionaron, me ayudé.

Busque ayuda. Sólo había promesas vacías, llamadas sin respuesta y deducciones masoquistas. No por eso menos reales.
Tantas palabras, que crean entendidos y sobreentendidos. Mensajes que arrojan señales encriptadas entre cómplices. Moldeado a la voluntad de este desconocido y familiar remitente.

Me enfermo, me trato.
Me da hambre, me cocino.
Me lastiman, me curo.
Me empeoro, me renuevo.

Entro en un nuevo ciclo de renacer.
Renacer con mi alma que no olvida ni perdona, que odia y resiente, que ama y cuida, que cura y lástima, que entrega y no pide, que resiente y sigue.

Sin lealtades ni creencias, sólo principios que me dan miedo romper. Promesas reales a situaciones ridículas.
Sólo queda seguir hacia adelante.


martes, 23 de abril de 2013

Cuando se resignó al cariño de su obligación


"Simplemente extraordinario" dijo la mujer americana. Volteó a su acompañante. "Sabes, era una una moda que había en los últimos años de siglo diecisiete, pintar a los niños con animales grotescos o inusuales. Pequeñas niñas sosteniendo ranas, niños con ratas de mascotas, esa clase de cosas. Supuestamente era una especie de reacción contra décadas de retratos familiares sacarínicos." Hizo un gesto a la pintura. "Pero eso, eso va más allá de cualquier cosa que haya visto. Que increíble arrebato de imaginación y nivel."

Su compañero, un hombre rechoncho con una barba y lentes, gruñó algo inaudible en respuesta. Tomó un sorbo de su martini y dio un paso adelante para observar más de cerca.

El Marqués Adrián Xitoa de Impuries esperaba amablemente a que ella terminara, una sonrisa burlona en sus labios. Muy suavemente, aclaró su garganta. La mujer saltó.

"Oh, Marqués" dijo ella, dándose vuelta. "Justo estaba mostrándole a mi esposo esta impresionante cuadro suyo. Es simplemente extraordinario. ¿Dónde lo encontró?

El marqués le dio su mirada irreprochable.

"Este cuadró ha estado en mi familia por generaciones." dijo. "Esta casi en lo correcto en su origen a finales del siglo diecisiete. Sin embargo, debe permitir,e corregirle en un pequeño detalle. El cuadro no es obra de la imaginación. Ha sido dibujado de la realidad."

Lo miró sin creerle por unos segundos y entonces reventó en una ruidosa carcajada.

"Oh, Don Adrián, es usted un bromista." ella dijo. "Casi le creí por un segundo. De la realidad, por supuesto. ¿Cuándo uno encontraría una criatura como esa?"

"Le aseguro, madam. Estoy hablando en serio."  El Marqués dijo, no ofendido en lo más mínimo al parecer. "Este cuadró representa a un ancestro mío."

La mujer frunció el ceño, como si no estuviera segura si estaba siendo la víctima de una broma práctica.

"La pequeña niña es Maria Conciencia de Imuria y Xitoa. La criatura que esta sosteniendo es su hermano, Gonzalo Beltram."

"¿Su hermano?" exclamó la mujer.

"Así es." dijo el Marqués. "Verás, mi gran ancestro y su mujer, los padres de María y Gonzalo eran diabolistas. Mientras por fuera atendían a los rituales de la Iglesia Católica, tenían una extensa trata con demonios y otros espíritus. Las fortuna de mi familia, se dicen, son el producto de pactos que hicieron con los habitantes de los reinos infernales."

El hombre barbudo abandonó su examinación del cuadro y empezó a escuchar al Marqués con un aire de suma atención.

"Desafortunadamente." continuó el noble, "Don Jesús imprudentemente inten tó engañar a uno de los príncipes del infierno, un demonio llamado Derias. Parece que él le prometió al demonio que el podía disfrutar de los favores de su esposa a cambio de un objeto codiciado por Don Jesús; cuando Derias cobró su premio, él descubrió que el Marqués había sustituido a una sirvienta por la Marquésa. El demonio, enojado por ser engañado, llenó con su propia naturaleza demoniaca al hijo único de la pareja. Transformándolo en la criatura que ven ahí."

La mujer se estremeció.

"Que horrible" ella dijo, aparentemente olvidando que hace un momento ella había asumido que el Marqués esta bromeando.

"Entonces su ancestro debe ser esa pequeña niña" dijo el hombre barbudo. El Marqués meció su cabeza lentamente,

"No" dijo. "María Conciencia murió de una fiebre en su niñez poco después de que ese cuadró fuera creado."

La mujer americana frunció el ceño.

"Pero eso significaría..."

El Marqués haló la cortina de terciopelo rojo sobre el cuadro, escondiéndolo una vez más de la vista.

"Así es, madam" dijo. "Así es"

Hizo una gran reverencia a la mujer y su esposo y se retiró cojeando, dejando tras de si un aroma casi invisible a azufre.

Tijerita


Me siento enferma.

El doctor Rodríguez dice que todo esta en mi cabeza, y entonces como que se ríe en una forma que no me gusta. Le pregunto que podría estar mal conmigo y me dice que estoy milagrosamente en buena condición, considerando todo lo que pasa. Me pasa mi té y pasa sus dedos por mi cabello. Sus manos se sienten como serpientes reptando por mi cuero cabelludo.

El té me ayuda a olvidar que mi cuerpo es mantenido por otra cosa que músculos, ayuda a ignorar el casi no inaudible zumbido de los nanites difundidos por todo mi desnudo esqueleto. Ahora paso los primeros minutos de mi día en completo horror, hasta que el té hace efecto y dejo de rasgar mis costillas con mis huesudos dedos. Hace una horrible música.

Solía rebuscar los sitios científicos, buscando noticias en el proceso de la regeneración, buscando por señales de que carne pueda brotar de mis huesos de nuevo. El doctor Rodríguez me dice que los verdaderos avances no llegan a las noticias, pero yo no sé si creerle. Soy su trofeo, después de todo, una cabeza viviente sobre huesos, pero si muero, no desaparecerá su celebridad? A veces considero saltar por la ventana solo para molestarlo.
"Necesito aire fresco." Le digo al doctor Rodríguez. " quiero sentarme en un café y sorber café y mirar al mundo pasar."

Él roza el dorso de su mano por mi cubito. Pienso que temblaría si aún tuviera los nervios. "No sabemos como los nanites se mantendrán afuera. Te traeré un café. Lo que quieras. Croissants? Macarrones?"

Le doy mi pedido, para el café más alejado que pueda pensar, y tan pronto se va, saco los tarros de gasas que he estado robando de la estación de enfermeras. Apresuradamente envuelvo mis dedos y pies  antes de meterlos en medias, zapatos, guantes y mi saco. Una vez paré de buscar avances en regeneración,  había empezado a buscar instrucciones en como hacer un escape con sábanas por la ventana.

Corro a través del césped del hospital, no por miedo, pero regocijo. Quizás los nanites se desgasten. Quizás el doctor Rodríguez estaba diciendo la verdad y la regeneración estaba en camino. Pero cuerpo o no cuerpo , si iba a morir, al menos iba a vivir primero.

La ruleta de la realidad


Carla mantuvo la botella en su nariz y rápidamente aspiró todo el dulce aroma, pero no servía de nada, Ella solo había trabajado para la Destiladora de felicidad por unas semanas, y no había probado ninguna de las extrañamente específicas pociones, así que resoplar el olor no iba a decirle nada. Si sólo hubiera prestado atención cuando las cajas llegaron, ella pensó, pero estaba tan ocupada tratando de desatascar el papel que ahora todo lo que tenía era un manojo de etiquetas, una docena de cajas de botellas, y una fecha límite.

Realmente no había nada más que pudiera hacer, así que respiró profundamente, colocó la botella en sus labios y tomó un trago. La infusión le quemó el fondo de la garganta tan fuertemente que empezó a toser y a jadear por aire. Sudor goteaba como lágrimas por su rostro mientras la botella se le escapaba de las manos y rebotaba en la alfombra, derramando lo que sea que hubiera probado en el suelo. Ella no podía imaginar que había  metido a su cuerpo, pero las horribles posibilidades abarrotaban su mente.

Carla se apresuró al escritorio y rebusco en las etiquetas mientras su cabeza parecía que se llenaba de algodón. No había manera de que esto fuera "La dulzura de sexo de reconciliación"  y mientras no esta seguro como "Salirse de una película de Adam Sandler" se supone que se sentiría, este definitivamente no era ese. Mientras más buscaba, más segura estaba de que lo que sea que se revolvía en su estómago la mataría si no pensaba en algo rápido.

 Nada en la pila se sentía remotamente como lo que sentía, pero habían algunas etiquetas que parecían prometedoras. Si ella pudiera de alguna manera encontrar "Momento de inspiración" o "Deus Ex Machina", entonces quizás podría lidiar con esto antes de que su supervisor la descubriera. Había un etiqueta marcada "Encontrando un Maguffin", pero no contaba que fuera esa.

Tomó un gran sorbo de una botella de una diferente caja, pero inmediatamente se arrepintió. La primera botella la enfermaba, así que sólo un idiota hubiera ciegamente probado una segunda. Su mente la acusaba por su propia estupidez hasta que finalmente vio la etiqueta que decía "Darse cuenta de que sigues cometiendo el mismo error". Carla pegó la etiqueta en la botella y abrió una tercera caja.

La siguiente caja estaba llena de "Segundos pensamientos", pero ella seguía. "Falsa esperanza" fue un poco confusa, pero le dio la fuerza de seguir adelante, Carla consideró detenerse cuando llegó a "Darse cuenta que un asunto ya esta hartando", pero para entonces solo quedaba una caja y la olor de la poción que había derramado en la alfombra era un constante recordatorio que ella aún no tenía ni idea que veneno era la primera botella.

Carla llevó la última botella a sus labios, pero sólo una gota trajo una alarmante revelación que ella había encontrado "Alarmante revelación". Tomo otro trago y se dio cuenta de que había una etiqueta que estaba olvidando - la etiqueta atorada en la impresora.

La impresora no dio cuartel, pero Carla por fin arrancó la etiqueta. Su mente llenó con muchas terribles posibilidades que ella no quiso mirar, pero el pensamiento que ella podía mirar sin saber que la mató era peor. Volteó la etiqueta lentamente en su mano y habían sólo cuatro palabras:

"Saltando a malas conclusiones"

Cuerda de sueños


Jenny soltó un suspiro ansioso cuando encontró la puerta al apartamento de Adrián sin seguro. Sus mensajes de textos habían sido progresivamente preocupantes, partiendo de "¿Recuerdas cuando tuvimos a Misty?" hasta "Vamos a ver El Prisionero ahora" en el espacio de unos pocos días. Se había olvidado de su rompimiento de nuevo, y eso significaba que estaba perdido.

El olor de chifa pasada de días llenaba el apartamento y la única luz que alumbraba a través de las bordes de las cortinas. Las botellas empezaban en la mesa de la sala. Jenny recogió una y leyó la etiqueta, "El suspenso de mirar la temporada completa de Lost con ella". Ella casi lo tiro contra la pared. La destilación de felicidad era una operación legal; para los usuarios casuales, sus cócteles desencadenantes de memorias podían ser agradables, incluso terapéutico. Pero Adrián era un abusador, y el constante revivir de memorias habían recableado su cerebro.

Lo encontró en el cuarto, ojos perdidos en la pantalla de la tv. Algún famoso estaba disfrutando si café. Seis botella de "Lost" sentadas en la mesita de noche, ninguna terminada por completo. Jenny levantó una botella y se sentó al borde de la cama. ¿Por qué este recuerdo? Él nunca dijo.

Echó el resto de las pociones por el drenaje y encontró una bolsa de basuras da las vacías. Dejo el cuarto para el final, sin ganas de ver,o en eses estado por mucho tiempo así. Pero mientras levantaba las botellas de la mesa de noche, sus ojos se ahitaron y la miró, realmente la miró.

"Hey, nena." Su voz crepitaba y Jessy se preguntó si había esta sobreviviendo con parches hidratantes. ¿Qué hora es?

Ella dejó las botellas y acarició su frente. Estaba pegajoso e hizo una nota mental para dejar un vaso de agua en la mesa de noche. "Deberíamos dormir." Ella susurró. "Ambos tenemos que trabajar en la mañana." Él sonrió y se acurrucó en el cobertor.

Mientras echaba las últimas gotas de la poción por el caño, Jessy tuvo un pensamiento. Este no era el Adrián del que se había despegado; no el Adrián que se había metido tanto en su trabajo que no lo había visto por días. Este Adrián apenas podía recordar un momento más allá de el fin de semana perdido que miraron Lost. Aún habían muchos meses felices más allá de esos tres días. Quizás ya no había razón para alejarse. Quizás podían te escribir la historia como Adrián reconfiguró sus rutas neuronales.

Jessy llenó un vaso de agua y dejó que sus dedos bailarán en las mejillas de Adrián mientras dejaba el vaso al lado de la cama. Entonces abrió las cortinas, levanto el cobertor, y se metió a la cama a su lado.

Lunático


Se encuentra a si mismo parado en el filo del acantilado, mirando la ciudad abajo.

Es la noche y la noche es silenciosa. Oscura, sin luz, salvo por sólo una luz blanquecina, brillando del techo de un edificio comercial de cinco pisos en el medio de todo. Iluminando las ventanas de los edición vecinos, dando a esa parte de la ciudad un tipo raro de brillo etéreo.

Respirando pesadamente, se mira a si mismo. Sus ropas están desgarradas, y no tiene zapatos. Como los perdió, apenas lo recuerda. De hecho, apenas recuerda como hizo el viaje aquí, todos son pequeños pedazos y piezas en su mente que no encajan.

Aún así, sabe claramente lo que debe hacer.

Todo ese correr sin rumbo lo ha cansado, se dice a si mismo. Bajare a la ciudad, a esa tienda de cinco pisos en el medio de todo.

Ahí encontraré a la Luna, y Yo haré que Ella me ame.

Más fácil decirlo que hacerlo, se dice así mismo horas después, mientras lucha por encontrarse a si mismo en la más mayormente oscura ciudad. Aunque el tenga Su luz en la tienda de cinco pisos para guiarlo, había momentos en los que debía girar en una esquina, navegar a través de edificios abandonados y entonces no habría luz.

 Es u ha un crujido horrible bajo sus pies, y salta.

Mira bajo.

Un cráneo. Lo que queda.

Vagamente recuerda algunas de las historias ahora, los susurros, las advertencias.

El monstruo

No se a encontrado con Eso aún, pero Eso puede sentirlo. Bastante. Cerca. A. Él. En cualquier momento, espera que salte de una esquina no iluminada, arrastrarlo fuera de Su luz, en las sombras, y reducirlo a uno de los huesos rotos desherbados por la ciudad vacía

Otro crujido.

La ciudad esta vacía.

Se pregunta porque.

...

Y entonces deja de preguntarse.

Se dice a si mismo una y otra vez, mientras avanza a metros por la ciudad, siguiendo Su luz, acercándose cada vez más al edificio comercial de cinco pisos en el medio de todo. Ahí Yo encontraré a la Luna, y Yo haré que Ella me ame.

Y repentinamente, se encuentra a si mismo frente a Su puerta, en el edificio comercial de cinco pisos en el medio de todo. Mira hacia arriba. Aquí, Su luz brilla de las ventanas. Toma un momento para contemplarlo, absorverlo todo. No importa el monstruo. El apenas recuerda la última vez que vio la luz de tal brillantez.

Y entonces toca la puerta.

La luz en el techo de la tienda comercial parpadea, y entonces se fué.

El parpadea, y ve la luz de nuevo, brillando intensamente en el cuarto piso. Y entonces el tercero. Y entonces...

La puerta se abre, y allí esta Ella, en toda Su gloria creciente, mirándolo con soberbia.

Traga saliva, y aclara su garganta.

Hola, le dice. Estoy aquí, y quiero hacer que me ames. Pero primero necesitas dejarme entrar, o sino el Monstruo ahí afuera seguro me atrapará.

La Luna esta en silencio. Lo mira con soberbia. De repente se da cuenta que hay una cierta... frialdad a Su luz. Él tiembla.

Como alguien de quien te has enamorado, a quien apenas puedes entender.

No me importa, él dice, y lo dice en voz alta.

Tu puedes ser tan fría, tan llena de misterios. Tu tal vez nunca me des una respuesta, o alguna reacción jamás. Yo quizás nunca sienta ninguna tibieza de Tu luz. Quizás nunca encuentre una manera de alcanzarte. Podríamos usar el resto de nuestros días solo mirándonos entre nosotros extrañados, sin saber que hacer el uno con el otro.

Pero. Todo ese correr sin rumbo me ha cansado.

Te he encontrado a Ti, y ahora, de alguna manera. Yo quiero hacer que Tu me ames.

Y entonces siente... algo. Como si la Luna hubiera suspirado. Lo cual es algo raro. Puesto que las Lunas no suspiran. Él la ve a Ella voltear, y subir las escaleras. Él esta apunto de voltear y caminar de vuelta a las sombras, resignado a su destino, pero entonces se detiene, y se da cuenta que la puerta aún esta abierta.

Y el par de pantuflas al costado de la entrada.

Rápidamente se coloca las pantuflas y corre escaleras arriba, tras Ella, tras Su luz. Él la encuentra en el mismo techo de la tienda. Hay almohadas y sábanas cerca de la ventana. Él la abraza a Ella, bañándose en su luz.

Y ahí se acuestan por muchas, muchas noches, por que todos los días se habías ido.

Hasta qué una noche, cuando voltea perezosamente, y la mira. Acostada a su lado, tan brillante, tan redonda, tan llena... tan-

...Se encuentra a si mismo parado en el filo del acantilado, mirando la ciudad abajo.

Es la noche y la noche es silenciosa. Oscura, sin luz, salvo por sólo una luz blanquecina, brillando del techo de un edificio comercial de cinco pisos en el medio de todo. Iluminando las ventanas de los edición vecinos, dando a esa parte de la ciudad un tipo raro de brillo etéreo.

Respirando pesadamente, se mira a si mismo. Sus ropas están desgarradas, y no tiene zapatos. Como los perdió, apenas lo recuerda. De hecho, apenas recuerda como hizo el viaje aquí, todos son pequeños pedazos y piezas en su mente que no encajan.

Aún así, sabe claramente lo que debe hacer.

El hombre y su luna


Adam tenía ocho años cuando se casó con la luna.

Miró hacia hacia el cielo una noche y le dijo a la luna que la amaba y deseaba con todo su corazón de ocho años que pudiera pasar el resto de su vida con ella.

Su madre protestó contra el matrimonio, por supuesto. Llego la luna a la corte, diciendo que no era justo para un satélite de cuatro billones de años atrapar a un niño en matrimonio, pero la opinión pública estaba en contra de ella. Las personas pensaban que era demasiado romántico para un niño casarse con con la luna y la madre de Adam canceló los cargos antes de que fueran a juicio. Y por muchos años, Adam y la luna fueron muy felices. Nunca hubo un chico menos solitario; nunca un niño más a salvo que Adam estuvo bajo su protectora mirada. Cuando el tenía sueño, ella lo arroparía con una nube sobre su rostro para que pudiera ir a la cama sin miedo de estar negando a su esposa.

Pro cuando otros muchachos están toqueteandose con sus novias en la oscuridad, el adolescente Adam no podía escapar al desnudo brillo de la luna. Mientras deslizaba su inexperta lengua sobre las puntas de su curva creciente, se preguntaría si había acostado con asteroides o dinosaurios y mongoles conquistadores. El miro su decreciente hombría maniobraba a su lado oscuro.

No fue hasta los veintidós y con su diploma en astronomía (una carrera que la luna había insistido) que al fin tuvo el valor de decirle, "Siempre te amaré, pero como un niño que ama la luna, no como un hombre ama a su esposa". Su divorcio dio muchos encabezados, pero después que la publicidad desapareció, Adam conoció a Estela, una compañera astrónoma quien pensaba en la luna en términos de regolito y mares tranquilos.

La luna nunca intentó contactarlo, pero Adam la vio siguiéndolos a el y a Estela en citas e incluso tratando de brillar a través de las cortinas mientras hacían el amor. Él se casó con Estela en la noche de la luna nueva; él no creía en invitar a ex a la boda.

Después de que encontraron su cuerpo lánguido cuerpo del océano, un oficial le dijo a Adam que ella debió haber sido atrapada por una poderosos marea traída por la luna llena. Adam pasaba noche tras noche llorando en el cuanto que él y Estela habían compartido, cartones pegados a las ventanas.

Aguanto por siete meses completos antes de quitar la cinta adhesiva y gritar a la luna a bajar a él. En su sexo, estaba furioso como un conquistador mongol, pero su mente era consumida por ahogantes mareas. Cuando acabaron, encendió un cigarrillo y, sin mirarla, dijo, "Tu protegiste a Estela toda su vida, como tu me protegiste a mi. Como así pusiste matarla?" La luna dijo nada, simplemente meciéndose atrás y adelante en sus sábanas compartidas. En la mañana, se había ido.

 Cuando le preguntaban acerca de su milagrosa construcción de la nave espacial Helios, María le decía a los reporteros que el diseño le vino una noche durante una luna llena. Helios llevo a María y Adam y cinco docenas de otros hombres y mujeres a las congeladas costas de Titan, donde vivirían el restos de sus días. Algunas noches, Adam observaría la pantalla que traza el movimiento del sistema solar y recorrería sus dedos por el camino de la luna. En esos momentos, sabía que ella de verdad lo había amado.

La niña azul en la guarida del químico


Cuando la Niña Azul crecía y su color desvanecía en a un suave acónito, ella reflexionaría sobre la noche que pasó escondida en suelo del químico. Ella recodaría la manera en como su vestido quedaba atrapado en los moldes astillados, y como eliminaba gases por los frijoles inversos que el Dragón de Ullon le había cocinado para el almuerzo, y se preocupaba si el químico notaria el olor. Ella recordaba los largos zapatos de cuero mientras se paseaba, murmurando fórmulas que bien podrían haber sido encantamientos místicos a los oídos de la Niña Azul. Ella recordaba desear que tuviera sueño, abandonar su estudio de la rosa azul e irse a la cama. Pensaba que se incendiaría de desearlo tanto.

Pero más que nada, recordaba los libros, los grandes tomos de conocimiento acerca de cosas que la Niña Azul ni siquiera sabía que estaba buscando. Que tal si, en vez de robárselo la rosa y escaparse en la noche, se hubiera mostrado al químico? ¿Podría haberle contado todo lo que sabía sobre el color azul? ¿Podrían haber estudiado las rosas juntos y desvelar los secretos de su elusivo color? ¿Hubiera ella, la Niña Azul, crecido para ser tan poderosa y atemorizante como el mismo químico?

Ella nunca sabrá las respuestas a esas preguntas. En vez de eso, esa noche aprendió que incluso las niñas azules sangran rojo.

martes, 9 de abril de 2013

Nada

"Las personas más solitarias son las amables. Las personas más tristes tienen la sonrisa más brillante. Las personas más dañadas son las más sabias. Todo porque no desean ver a nadie sufrir como ellos"

domingo, 31 de marzo de 2013

Es solo hasta luego...

"Estas raro" es una frase con la me catalogan, pocos lo hacen, todos los que me conocen. No siento muchas presiones, mas que las me impongo. No siento alivio, mas que el que se me aparece. No siento angustia, a menos que sea por razones propias. Soy desconectado de lo normal, pero con gracias me gusta aparentar. No tengo mucho que contar, pero si mucho que expresar. Me cuesta hablar con normalidad, nunca le encontré la necesidad antes. Hago porque si y vivo por la suerte del mundo. Tengo metas al igual que otros y anhelos frustrados como todos, no me detienen. Comparto todo con los que confío, a ellos los cuento con una mano. Una de ellas la veo por mi salud, gracias por todo hasta ahora, escuchar y aconsejar.

Me gusta andar de noche, tiene cierta magia. No me molesta mucho ir acompañado, solo el tipo de compañía. Se siente una libertad, un tipo de paz en la caminata que el frió y la luna escapista solo puede dar. Camino la Lima descampada y abandonada, que al fin a las 2 AM aparece.

-

Esta noche no fue de paz.

-

Empiezo con un sentimiento de intranquilidad, esa sensación que normalmente me inician los instintos vagabundos. Siento la extraña combinación de emociones de uso, falta de pertenencia y satisfacción. Ni aquí, ni allá, ni alguien, ni nadie, solo yo con mi búsqueda de algo tan irreal, que no me molesta la verdad. Quiero llegar a donde puedo empezar con normalidad, a donde pueda ver el mar. Casualidad de casualidades, primero me arrebata el sueño. El aviso del cobrador me despierta en un lugar desconocido, se burlan de mi las probabilidades y me llevan a donde tantas veces temí volver. Amigos traidores, malosos y ladrones, fueron tiempos divertidos y de ganancia. Sus casas, su personas y voces a unos pocos metro de mi. Tan cerca del mar y lejos de la paz. No hay que hacer nada estúpido, doy la vuelta y cierro esta puerta de mi pasado. Siento la ira de tanto dolor, pero más alivio de continuar mi camino sin dificultades. 

Me dicen que camino a zancadas, nunca me percato tanto de esos detalles. Solo me importa llegar a donde deseo. La zona en la que quiero vivir, (?!) que sea Jesús María. En el camino al fin me da hambre y veo una carretilla en una calle cualquiera. La mejor que he probado en semanas, una gaseosa y me siento recuperado. Entre casas y callejones pongo la música a volumen alto. Escucho las populares que me he bajado, las clásicas de piano que tengo para estudiar y las que siempre me alzan los ánimos. Jajaja hago un intento de tener ritmo en medio de la pista y me doy cuenta que ya llegue al Campo de Marte, tantos recuerdos en un año están acumulados, lo más parecido aun sueño que se escapó a la realidad pasó aquí.  Me siento en una banca a pensar en todo lo que no me he permitido, en lo que haré y en lo que de verdad quisiera hacer. Pienso en el porque estoy aquí, no tengo un lugar de verdad que quiera estar ahora. Tengo un lugar para dormir, para relajarme, para asearme, para pasar el rato, para estudiar y para vagar. Pero no un lugar mío. Un lugar que diga que soy yo y que es para mi solo. La codicia de esos pensamientos me abruma un momento y luego me alegra, eso quiero, un lugar que represente quien soy. Camino y se siente diferente completamente, el día de la noche, el atestado de gente a el vacío completo. Prefiero que todo sea sin cambio, un espacio que posea una infinita repetición y una abismal soledad. Como el cielo que no cambiara, o las estrellas que siempre invisibles se encuentran ahí.

Se me acaba la batería del celular, no más música. Paseo cantando con las que me sé la letra, es un karaoke personal y callejero. BAM, nunca te olvidas de ese sonido, y siempre te asusta lo parecido. Dos sombras pasan por mi costado y en la esquina veo a alguien el suelo. Ya no recuerdo su cara ni lo que dijo, solo su polo verde manchado. Lloro por ti, desconocido, lloro por verte ahí. Lo siento, lo lamento tanto, no puedo ayudarte. Solo puedo verte, solo puedo llamar por ayuda, solo puedo gritar por algo que no pasará. Solo te puedo dejar ahí y verte pasar a algo mejor o peor o nada. Ya no eres alguien, eres algo que observar, algo que curiosear, algo que recoger, algo que disponer. Pude haber sido yo, no lo sé. Tal vez mi cantos locos les hicieron cambiar de blanco, no lo sé. Solo sé que sigo andando, con un atisbo de mortalidad. Me pregunto lo que hiciste para que te hicieran eso, donde podías haber estado, que estuviste pensando en caminar a ellos. Este es un horrible mundo a cualquier hora.

Quiero romper algo, quiero vengarte, quiero hacer algo. Solo eres un desconocido, solo es la emoción del momento. Quiero llegar a casa, quiero sentir paz, no solo un lugar para dormir, un lugar que pelear por llegar, un lugar que me juzgan. No quiero tener recuerdos de arriba ni abajo, ni cerca ni lejos, solo llegar a encontrar a quien de verdad me espera. Yo. Hasta ahora solo me interesaba los que permanecerían constante en mi vida, ahora solo me preocupo que tal vez lo bueno pase. El ahora es el ahora, y el mañana ya tiene fecha y precio. 

Llego a la casa de mi cama, como algo ligero que apenas logro ver y preparar. Ya no falta mucho para la siguiente dosis del día. Y mientras trato de alcanzarlo de mi cómoda, pienso que recupero mis energías, solo es un sueño que ya paso como un espejismo. El espejismo que se disipa cuando decides ya no crees que es real al final. Al menos ahora las veré como son en realidad.

Si quieres vivir bien, tienes que cambiar e intentar cosas nuevas. He escuchado tus palabras tantas veces, que ya creo que es hora de hacerte caso. Cumplo mis promesas al final.
















domingo, 3 de marzo de 2013

Algunos desvarios locos.

Solo es la opinión de alguien que permanecerá un nihilista hasta el amargo final. Pero creo que los humanos son esencialmente conducidos por "Los 3 deseos".

La primera es "El deseo material", bueno, supongo que también podrías llamarlo un deseo por dinero. Después de todo, sin suficiente comida, ropa, y refugio los humanos perecería fácilmente.
El segundo es "El deseo sexual". Este también es terriblemente fácil de entender. Si los humanos no dejan descendencia y multiplican, ellos rápidamente encararían extinción.
Y finalmente este último "deseo" que tiene más significado que los otros dos juntos. ¿Alguien puede adivinar cual podría ser?

*¿Es el deseo de dormir? tengo mucho sueño...*

Idiota, no te estaba preguntando, y estás muy equivocado.

Ah?! "El deseo por fama". Mmm, ¡es un buen intento! Te equivocaste, pero estas cerca... los humanos pueden sobrevivir incluso con una completa falta de fama.
"Amor"?! ¿Por quién me tomas? Los de mi tipo vivimos para contrarrestar el apego humano a la ilusión romántica como el amor, dios mío.

La respuesta correcta es "El deseo por conocimiento". Naturalmente, es el deseo más influyente, que los humanos buscan. Vaya, ¿que dijiste? "No me molesta en lo más mínimo si no soy inteligente"?

JAJAJA!! TONTERÍAS!!

QUE COMPLETO DISPARATE!

Todos los humanos anhelan ser el más inteligente. Cada humano añora disfrutar en la auto-superioridad de obtener un pedazo de conocimiento aún no descubierto por el resto de la humanidad y acapararlo para si mismo!

Desde las últimas noticias y modas!
Hasta encontrar todo lo que haya por descubrir de un amante!!
Que hay de la anticipación por averiguar lo que sigue en tu manga o novela o serie?!
O la curiosidad por averiguar a donde me lleva el pasaje?

"Quiero saber la respuesta que se encuentra más adelante"

Este deseo eterno por tener todo el conocimiento se mantiene en cada ser humano, desde que nace hasta que muere. Todos ustedes patéticamente desean una enorme cantidad de conocimiento solo para sobrevivir!

Incluso ahora, estoy seguro que te molestas por descubrir

EL VERDADERO SIGNIFICADO DEL UNIVERSO

¿Cual es la verdad detrás de la existencia de cada uno?

(Se distraen con sus pequeñas peleas entre ellos, se apoyan e intentan alegrar. Dan vida y quitan. Humanos nacen y otros mueren. Rápidamente y tan molestos.)

jejeje, humanos que, en vez de asustarse por su inminente perdición o los secretos de su pasado, eligen simplemente confundirse con las interacciones del sexo opuesto. Son tan adorables.
Pocos son los que al acabarse las repuestas, están listos para forzar la situación en términos de blanco y negro. ¿Podemos distinguir la linea? ¿Podemos saber honestamente de que lado estamos o apoyamos?

*A QUIEN LE IMPORTA, LOS HUMANOS MUEREN MUY RÁPIDO*

Estas molestando desde hace ya mucho.

*Solamente, no puedo entender porque tratas a esos seres tan frágiles para no romperlos*
(Me mantienes atrapado en estas lanzas desangrando para que no haga nada)

...te quedarás ahí hasta que puedas calmar tus ánimos.

Oh, cielos. Parece que te he mostrado algo un poco desagradable. ¿Acaso cree sin querer unos sentimientos de desconfianza hacia mi? jejeje...
Incluso yo, un demonio, añoro muchas "respuestas que se encuentra adelante" que me han evadido hasta ahora.

¿Qué quiere decir exactamente?

Antes ya aconseje que no me presionen, pero posponer la emoción para después es simplemente demasiado bueno.

Esa sed por "saber lo que se encuentra adelante" - ese gran deseo por conocimiento. Se convertirá en la única motivación para luchar por sobrevivir...


Bueno, hasta la próxima vez.


domingo, 24 de febrero de 2013

Al final del callejón, la realidad golpea.

¿Qué es lo que atrae de la otra persona? ¿Un buen cuerpo? ¿Un buen amante?
Todos tienen diferentes preferencias, gustos y complejos. Sin mencionar que la sociedad pone muy por encima ciertos prototipos de hombre y mujer perfecta que de no ser acatados son seres defectuosos, incapaces de ser deseados. Podría seguir hasta el cansancio y no nos pondríamos de acuerdo en qué es lo que busca el otro.

Lo que sí he visto y sentido repetidas veces es que necesitamos sentirnos seguro del que esta a nuestro lado.
Alguien que nos haga creer en que se puede seguir adelante, solo con la idea de su apoyo y presencia,
que no se acaba en un solo día, que la esperanza de empezar un nuevo día juntos esta presente.
Que habrá cosas que hacer juntos sin desestabilizar lo que tenemos...
que nos haga sentir renovados y reyes del mundo.

Pero no es tan fácil,
son elemento tan escasos.


Prefiero estar solo, que soportar mentiras,
lagrimas a risas interpretadas,
el dolor a la hipocresía...
la individualidad al compartir.


lunes, 18 de febrero de 2013

Sólo vete a las 2, por favor.

Aún así, de vez en cuando sentiría la violenta apuñalada de la soledad. La misma agua que bebo, el mismo aire que respiro, se sentirían como, agujas perforantes. Las páginas del libro en mi mano tomarían el brillo metálico de cuchillas. Podría escuchar las raíces de la soledad entrando en mi cuando el mundo fue silenciado a las 2 de la mañana.

jueves, 7 de febrero de 2013

Cuando pienso en ustedes

Su tipo
Patéticos, simples,
Un paso adelante de los animales,
¿Un paso adelante?
Ningún paso,
Ni uno,
SON animales
Pretensiosos,
Suprimen,
Sus trucos y engaños,
Todos nacidos de la desesperación,
Negando lo que son,
BESTIAS
ANIMALES
Que conspiran,
Que festejan,
Que fornican,
Que matan,
Odio,
Eso es lo que pienso,
Cuando pienso en ustedes.