"No serás feliz conmigo y no te daré una vida con paz,
pero te prometo que nunca te aburrirás."
Veo su rostro en el espejo, el reflejo del caos.
Aún tiene esa mirada de acero que rompe las defensas de los hombres.
El pragmatismo de sus movimientos, la crueldad de sus pensamientos.
Su alma, si es que tuviera alguna, escondida tras esos diamantes negros.
La cabellera domada a la sumisión total, revelan el misterio de su cuello.
Sus manos reconocen la debilidad o crean una, precisas.
Las únicas manos que confío mi cuello. Sedientas de sangre.
Al menos, no la mía esta vez. Demasiado rápida, peligro encarnado.
Sus ojos azotados por las olas del tiempo.Aún desafiante hasta el final.
Cada día cambia de ropa, como metamorfosis durante las noches.
Cada día cambia de ropa, como metamorfosis durante las noches.
La lleva como un ave que pavonea sus plumas.
Cada color natural, como si su piel se pintara de arco iris.
Lleva esa pulsera con los amuletos de metal, el cascabel de la pantera.
Aún cuando se baña lo lleva, nunca estará desnuda mientra lo lleve.
Su cuerpo cambiante como el firmamento, imperceptible.
Solo alguien que conoce cada constelación puede adivinar su forma.
Las cicatrices tampoco se mantiene con ella. No las que importan.
En su mente aún es fugitiva del dolor de perder a alguien.
El dolor que trae al frente. Nunca terminaría de correr.
Pero tendrá una posición fuerte que nunca caerá.
Desafiante hasta el final, maquinaciones para el desayuno,
trabajo para el almuerzo y dulce venganza para la cena.
Nunca la veo aburrida.