jueves, 10 de abril de 2014

Risco

Cuando le propuse matrimonio le dije la verdad:
"No serás feliz conmigo y no te daré una vida con paz,
pero te prometo que nunca te aburrirás."
Veo su rostro en el espejo, el reflejo del caos.
Aún tiene esa mirada de acero que rompe las defensas de los hombres.
El pragmatismo de sus movimientos, la crueldad de sus pensamientos.
Su alma, si es que tuviera alguna, escondida tras esos diamantes negros.
La cabellera domada a la sumisión total, revelan el misterio de su cuello.
Sus manos reconocen la debilidad o crean una, precisas.
Las únicas manos que confío mi cuello. Sedientas de sangre.
Al menos, no la mía esta vez. Demasiado rápida, peligro encarnado.
Sus ojos azotados por las olas del tiempo.Aún desafiante hasta el final.
Cada día cambia de ropa, como metamorfosis durante las noches.
La lleva como un ave que pavonea sus plumas.
Cada color natural, como si su piel se pintara de arco iris.
Lleva esa pulsera con los amuletos de metal, el cascabel de la pantera.
Aún cuando se baña lo lleva, nunca estará desnuda mientra lo lleve.
Su cuerpo cambiante como el firmamento, imperceptible.
Solo alguien que conoce cada constelación puede adivinar su forma.
Las cicatrices tampoco se mantiene con ella. No las que importan.
En su mente aún es fugitiva del dolor de perder a alguien.
El dolor que trae al frente. Nunca terminaría de correr.
Pero tendrá una posición fuerte que nunca caerá.
Desafiante hasta el final, maquinaciones para el desayuno,
trabajo para el almuerzo y dulce venganza para la cena.
Nunca la veo aburrida.

lunes, 17 de marzo de 2014

Legión

Luna llena, me doy el lujo de verte bañarme en tu luz con tanta paz.
Me tomo las horas que necesito para recuperarme en tu bendición. Siento la paz que me das cada vez que el pánico me invade. Esa calma en medio del caos.
Te observo desde este el lugar más alto que puedo llegar, con las fuerzas que me das.
Los ventarrones que sacuden con tanta fuerza mi espíritu.
Siento que soy abandonado en el viento, cayendo de nuevo del cielo a mi objetivo.
Y en tu paz me pregunto por mis compañeros.
No somos los únicos bendecidos por ti, entendemos que tu regalo es para todos los que te entienden.
Pero aún así, me pregunto cuantos verán el día siguiente.
Me pregunto quien los guía ahora.
Me pregunto por que motivo van a la muerte ahora.
Me pregunto que sacrificio harán ahora.
A tantos salvé, a tantos perdí.
Completos desconocidos.
Somos los sin nombre, los sin rostro.
Hijos e hijas, los primeros en el frente
y lo último que ve el enemigo.
Los he dejado porque no puedo ir más allá con ustedes.
Habiendo cumplido mi motivo, me retiro de su compañía.
No son los primeros, ni serás los últimos.
Aún así seremos los mismos, entre desconocidos nos reconoceremos.
Hasta que encuentre otro motivo que cruce nuestros caminos.
Sentir que algo me mueve realmente
Hasta que me aburra de volver a ser el yo que abandono.
Sintiendo la simpleza de la vida.
Hasta que vuelva a reconstruirme.
Ser un nuevo yo, y descartarlo.
Disfrutare del tiempo viendo la luna sin miedo y recordare las montañas de la locura.
Todos debemos tener un hobby ¿no?
Resurrección me sirve.
Hasta la próxima.




jueves, 2 de enero de 2014

Acuarela

Un sueño del pasado, lo cual es raro.

Una formula que se repite para evitar retractarse. Pequeños cambios que se consideran una mejora, predecible.
El razonamiento no sirve en esta conversación, solo existe la conciencia del ahora y como se observa la situación.
Las cosas iban tan bien.
Empieza levemente, poco a poco se siente la ira de la impotencia y la determinación.
Es el caos.
Un nueva variante que entra a esta formula volátil, casi inevitable, realmente es el grano de arena que volteó al mundo.
Se observa el fuego en la calle, el miedo de la perdida y la confrontación. Se siente en las voces, no hay manera de que esto tenga un cambio real...
Así que, esto esta verdaderamente pasando...
La lluvia lo descolora todo, solo queda la persecución, la calma no ayuda, solo desespera. Uno tiene que caer antes que termine, el otro se acerca y le ayuda.
La lluvia sigue hasta que llega la calma, insoportable pero necesaria. Solo queda recordar lo que en verdad importará.
Termina la lluvia, y las aves vuelven a volar. Cada uno volverá a su montaña hasta que otra vez la oportunidad y el destino los haga volverse a cruzar.