lunes, 17 de marzo de 2014

Legión

Luna llena, me doy el lujo de verte bañarme en tu luz con tanta paz.
Me tomo las horas que necesito para recuperarme en tu bendición. Siento la paz que me das cada vez que el pánico me invade. Esa calma en medio del caos.
Te observo desde este el lugar más alto que puedo llegar, con las fuerzas que me das.
Los ventarrones que sacuden con tanta fuerza mi espíritu.
Siento que soy abandonado en el viento, cayendo de nuevo del cielo a mi objetivo.
Y en tu paz me pregunto por mis compañeros.
No somos los únicos bendecidos por ti, entendemos que tu regalo es para todos los que te entienden.
Pero aún así, me pregunto cuantos verán el día siguiente.
Me pregunto quien los guía ahora.
Me pregunto por que motivo van a la muerte ahora.
Me pregunto que sacrificio harán ahora.
A tantos salvé, a tantos perdí.
Completos desconocidos.
Somos los sin nombre, los sin rostro.
Hijos e hijas, los primeros en el frente
y lo último que ve el enemigo.
Los he dejado porque no puedo ir más allá con ustedes.
Habiendo cumplido mi motivo, me retiro de su compañía.
No son los primeros, ni serás los últimos.
Aún así seremos los mismos, entre desconocidos nos reconoceremos.
Hasta que encuentre otro motivo que cruce nuestros caminos.
Sentir que algo me mueve realmente
Hasta que me aburra de volver a ser el yo que abandono.
Sintiendo la simpleza de la vida.
Hasta que vuelva a reconstruirme.
Ser un nuevo yo, y descartarlo.
Disfrutare del tiempo viendo la luna sin miedo y recordare las montañas de la locura.
Todos debemos tener un hobby ¿no?
Resurrección me sirve.
Hasta la próxima.