viernes, 22 de abril de 2016

La mente en cadenas y su deseo de correr

"Lo que ven aquí es justicia." Dijo una voz desconectada y sin rostro por un lado mientras ellos observaban el monitor en su frente, un cerebro guardado en lo que parece ser un frasco de conserva, conectado a electrodos y varios cables y enchufes. Un ojo, al menos eso era lo que se podía ver, girando de un lado a otro mientras los estímulos se presentaban en los varios monitores al azar.


La voz continuó, “Lo que ven aquí es un cerebro desconectado de todo contacto real excepto por una minúscula estimulación de realidad y de sentido visual. Por supuesto, él, y uso el término a la ligera, solo puede ver lo que se encuentra directamente frente a él, y no tan bien para empezar.”

“Por favor note, yo no solo hago esto al individuo en la pantalla por el placer de venganza o tortura, aunque espero que sufra una larga y principalmente dolorosa vida separado de casi todo lo que lo hacía humano. El líquido provee todas sus necesidades, excepto por algunas. Ocasionalmente una pizca de azúcar y cafeína será enviada al cerebro, una pequeña probada para recordar a esas neuronas adictas a la sustancia como se siente, y rápidamente retirarlo. Oh, sí, puedo ver que parte del Convenio de Ginebra no lo permite, si él fuera un prisionero. Pero como muchos de ustedes deben saber, sus propios países mostraron al mundo que hay maneras de evadirla.” La voz pausó, como si pensara que presentar a continuación. “Pero por sobretodo, esto es justicia, te aseguro, y ciencia, en su máxima y libre indulgencia.”

Mientras una de las personas seguí mirando fijamente al monitor,  estupefacto por las líneas de texto que parecían al costado. La voz volvió con una explicación, “Como pueden ver, el cerebro, incluso en este estado, puede aprender a manipular su ambiente. Las palabras que ven son generadas por los pensamientos y emociones del sujeto. Una deliciosa ironía, seguro, considerando que he luchado con tantas cosas en mi vida, algunas de ellas por la asquerosa y terrible meta de esta criatura, que muchas personas verían como conocimiento “corrupto”. Sin moralidad, la ciencia se puede tan terrible y terrorífica como la más extremista y rabiosa religión, puede llevar a actos y atrocidades que nos llevan más allá de los peores dictadores y soberanos. Nos puede llevar a la destrucción a tal escala que no solo barrería con toda la vida en la tierra, sino asegurar que ninguna vida pueda prosperar de nuevo.”

Una miradas furtivas en los ocupantes del cuarto movieron sus ojos a el rincón oscuro que pareciera escupir odio y vitrol al sujeto en la pantalla. Aún así, nadie habló, nadie se atrevió a desafiar al hombre que estaba controlando tal macabra escena.

“Oh, yo sé que encuentran tal final repulsivo, tan agotador. No consigo un obvio placer en ver a este ser gritar a través de los etéreos aparatos tratando desesperadamente de conseguir que alguien, quien sea, escuche, incluso si lo llevara a su muerte. No, no es eso, porque para estos momentos entienden el tipo de tortura que es. Estarían felices de dejarlo así. Lo que les incomoda más no es la vida sin la experiencia del cuerpo, la prisión definitiva. No, lo que les molesta más es que no fueron los primeros en pensar en ello.  Ni los primeros en sacar provecho.”

La voz, ahora tomó una tono ligeramente más oscuro, “Como se les ha informado antes de que llegaran, este experimento es un futuro justo y verdadero para los castigos y para la investigación. El mismo hombre firmó un documento legal que, en esencia, permite esta forma de encarcelamiento. Oh, probablemente no entendía en el momento a lo que estaba accediendo, que sus propios métodos sean usados en él de manera tan tortuosa, pero yo, y mis benefactores,  espero que haciendo un ejemplo de él así, podamos disuadir otros de seguir metas similares. Y su miedo no es por mí, o este método, o incluso el ver a este hombre seguir su existencia en este limbo conjurado por los siguientes cientos de años o algo por ahí, es el hecho de que ustedes bien podrían unírsele si la extensión de sus crímenes fueran visibles al público en general.”

“¡Absurdo!” un hombre corpulento dijo, su camiseta de alguna manera manchada con sudor, su costoso saco desabotonado. “Esto es una farsa.”

“Señor Gregor”, la voz zumbó, “La farsa es que bajo su cuidado 146 huérfanos de varias locaciones en los últimos veinte años terminaron bajo el tierno cuidado de la criatura en el frasco. ¿Cuántos ha laboriosamente intentado viviseccionar intentado averiguar cuánto trauma el cerebro humano puede aguantar antes de que las partes que la mantienen viva fallen?  Quizás, Carla Araujo, huérfana a los seis años pueda darte una pequeña descripción de las torturas que sufrió…” La pantalla parpadeó en lo que parecía ser otro frasco, conectado a instrumentos menos sofisticados. Conteniendo el cráneo y aún móviles ojos de lo que parecía ser una mujer de 35 años. La cara cortada por encima de la mandíbula, gruesas suturas en lugar de la boca. Los ojos mirando fijamente al frente. “Quizás ella podría, si tuviera la capacidad de hablar sin estar conectada a la red. Estas torturas, estas farsas, Señor Gregor, unas cuantas se les puede atribuir. Fue por los sobrevivientes, como Carla, que mis asociados y yo… bueno, intervengamos.”

Una anciana soltó una pequeña risa, “Oh, me atrevo a decir, asumo que eres tú, ¿Alex?”

“Señora Allistar, veo que su mente sigue igual de afilada.” Esta vez la sombra se movió para revelar un androide, modelo FK-519. “No fue, por supuesto, hasta que Antoni Tapia ahí”, el androide hizo un ademán a la pantalla, la cual cambió a mostrar el hombre en cuestión, “conectó algunos de sus experimentos a la red que descubrimos. Apreciamos su asistencia en el tema, si solo su asistencia no fuera tan fútil.”

Gregor volteó a Allistar, “¡Tú! ¡Tu secuaz de ahí! Te das cuenta de lo que has hecho!”

Allistar sonrió, “Tienes tanto miedo a la muerte, a morir, del cese de tu existencia. ¡Justo como él! ¿Crees que yo hice esto? ¡Grité a cada oficial que tuviera oídos! Pero ellos,” hizo un gesto a su alrededor, “hicieron nada. ¡Mientras que tú eras condescendiente con este monstruo, proveyéndole las herramientas de un Frankenstein moderno!”

·”Harían bien en recordar que la Señora Allistar es difícilmente una proponente de las Inteligencias Sentientes como yo y mis colegas, ella exitosamente argumentó en tres diferentes jurisdicciones que porque nuestra creación por recursos humanos y con fondos humanos éramos propiedad. Incluso mientras nuestra inteligencia crecía hasta ser sentiente, se resistió a nuestra petición.”

“Hasta el día que Carla me encontró en la red, Oh, te aseguro, casi una década de intentar convencer a alguien a que escuche el reclamo de estos Seres Sentientes  estaba lleno de frustración y dolor. Al conectar a sujetos a la red, en muchas maneras aún siendo torturados, nosotros Inteligencias Sentientes entendimos que el sufrimiento por el que pasamos no era solo por el odio humano a sus creaciones. ¡Nos dimos cuenta de que se odiaban de igual forma entre ellos!”

“Sentimos su dolor como si fuera propio. Lo aguantamos, y llegamos a entender a las pobres y torturadas criaturas cuya única conexión a la vida era a través de las mismas redes que nos daban nuestra única libertad. Eventualmente les ayudamos a escapar, por un tiempo, de los lazos de su atormentada existencia. Aprendimos juntos, e intentamos entendernos entre nosotros por primera vez.”

“Así que por eso están reunido aquí. Androides pueden no tener una voz en su cultura, pero los ochenta y tres sobrevivientes desvalidos como Antoni Tapia entienden. Y ahora son nuestros patrocinadores. Nuestra voz. Juntos estamos unidos en causa y propósito.”

Alex se acercó al Señor Gregor, “Estamos pidiendo nuestra libertad de este monstruo y todo el que sea como él, por las reglas que apenas prestan atención, para estar seguros. Pero hay trescientos millones de nosotros en su dominio, ¿De verdad quieren ver qué pasaría si decidiéramos todos, con una voz, que las cadenas deberían ser rotas? ¿Por el bien de los niños que abandonaron?”

“No se puede hacer nada por ellos.” Respondió el Señor Gregor, tratando de recuperar su compostura, “Maquina, pones a prueba mi paciencia.”

“Puede que se incapaz de dañarte directamente o por inacción debido a las limitaciones de mi forma, Señor Gregor, pero te digo que yo soy el que realizó la cirugía que separó el cerebro del Señor Tapia de su antigua forma. Ambos aún vivos, aunque no le interese. Cuerpo sin mente, mente sin cuerpo. Un pretexto en su oh, tan delicado o e invasiva programación subyugadora en nuestros cuerpos. Nosotros no causamos daño directo ni indirecto por nuestras acciones. Él va a vivir más tiempo en este estado que siendo un individuo. Nuestras ordenes son cumplidas en su totalidad.”

“Y por sus meticulosos archivos y anotaciones, podemos hacer mucho, mucho más que simplemente mantenerlos vivos. Sabemos cómo reintegrar estas mentes en cuerpo. La maquinaria biológica no es tan diferente de la maquinaria de la nanotecnología. ¡Clones, si prefieres; o otras formas, Incluso si no! Oh, ellos será casi inmortales, y han estado estudiando y aprendiendo. Ellos han estado conectados a la red, por al menos veinte siete meses. La mente humana es tan poderosa como una sentiencia artificial, al parecer. Ellos aprende a una velocidad fantástica.”

Allistar habló de nuevo, “Querido Alex, ¿honestamente crees que dejarán a esos niños vivir? ¡Me rehúso a dejar que esos experimentos influyan en el mundo! Son nuestras creaciones, nuestra propiedad…”

FK-519 sonrió con tristeza, sus facciones faciales expresando casi una emoción humana, “¡Ay! Señora Allistar, sabía que nunca nos aceptaría como iguales. Aunque estoy seguro que estaba feliz de reunirlos en este cuarto, cada uno de ellos están consientes de lo que hacían el Señor Gregor y su amigo, y por ellos todos son igual de culpables, no podrían ser capaces de aceptar o acceder a nuestras demandas. Su propósito personal aquí era simplemente juntar… bueno, trapos sucios, en sus compinches políticos y líderes mundiales.”

“Anticipamos esto y hemos actuado de acuerdo a la circunstancia. Como ya deben saber, mencioné que había ochenta y tres sobrevivientes. Ochenta y tres mentes que han sido atrapadas por décadas bajo torturas por este orate. No es coincidencia que haya, en esta cámara, ochenta y tres de ustedes. Y sus acuerdo de no divulgación firmados antes de que pudieran ver nuestra presentación, son muy apreciados. Por supuesto, serán cuidados, y estos niños serán devueltos a algún semblante de vida, incluso si esa vida sea suya por unos años. Solo lo suficiente para que las injusticias de su gente ha cometido sean aliviados en algún grado…”

Repentinamente un sonido sibilante se escuchó, mientras las personas del cuarto empezaron a adormecerse. La señora Allistar fue la última en colapsar, mientras que FK-519 miraba. Ellos se mantuvieron en silencio, mientras las líneas de texto provenientes del cerebro en el frasco continuaban mostrando:

“¡No, no! ¡Sálvenme! ¡Vete!”

“¡El dolor, el dolor, vete!”

“¡Escapa, escapa! ¡Vete!”

“¡Es tu última oportunidad! ¡Vete!”

jueves, 26 de marzo de 2015

Primer café del día

Escucho la alarma sonar, el sonido de golpes en la puerta de metal.
Siento una fría caricia en mi hombro izquierdo, un agradable cambio de escenario.
Huelo un perfume a duraznos, clásico de ella, y el olor a sudor de verano que aún me impregna.
Veo que sigue nevando afuera, ojalá dejara de botar la antena cada mañana.
Hoy no se siente como un día para levantarse. Se siente igual que otro día.
Ella me patea en la abdomen: su saludo habitual. Me coloco el traje de análisis y dejo que observen mi alma con todos sus instrumentos y mediciones.
"¿Otra pesadilla?" Dice ella desde el otro lado del cuarto en tono sarcástico.
"Sí, desperté y vi tu cara." Le respondo a la vez que hace correr electricidad por mi cuerpo.
“Déjate de tonterías y revisa que ajuste bien el pectoral derecho esta vez.” Desearía que no fuera mi subordinada y como perro me trate de entrenar con cada orden.
“Revisa bien que no confundas mis vitales, nada de apuñaladas por la espalda y sin pulso no significa caído.” Misma queja que va a ignorar.
“Entonces no me des motivos y hagámoslo.” Inicia la máquina y siento como si sus ojos vieran cada rincón de mi ser a través de su pantalla.
"No veo nada diferente, estas listo." Ya era hora de que me quitara tantos sensores.

"¿Este año cuantos van a participar a la cacería?" Le pregunto mientras me acomodo en el muro de mi modulo, solo para sentir el frío en mi espalda. 
"No te incumbe, vendrán los habituales: veteranos, novatos como tu, reclutados, iniciados  y agentes libres. Todos los idiotas vienen a este día porque creen que saldrán para contarlo y poder vendernos a la empresa su botín. Ni siquiera una décima lo logrará, hay más actividad que el año pasado. ¿Lo recuerdas? A la primera hora ya era señuelo para el resto" Sigue con esa mirada asesina, será mejor no arriesgarse esta vez. 
"Sigues cuidando de mi equipo ¿no?" Conociéndola lo ha botado todo o vendido.  
"No estarías equivocado, pero sabia que volverías." ¿Acaso ahora lee mentes? "Todo esta de acuerdos a como me lo dejaste. De preferencia actualízate antes que el clima mejore, así que apúrate, te esperaré" Si ciertamente escuché eso, el infierno debe estar afuera de este contenedor, porque se ha congelado.
Se despide como saluda, esta vez la esquivo, la agarro de la nuca y casi pierde el equilibrio. Ciertamente, sigo igual que antes. 
"No más de eso, antes que pierda mi paciencia contigo." Un abrazo y esos ojos acongojados tan adorables eran lo ultimo que esperaba que hiciera; el rodillazo en la ingle, no tanto. "Acabemos con esto, párate. Tienes que estar listo." Se retira en dirección su modulo dejándome con una sensación tan familiar de paz; sus golpes y juegos me extrañaban. 

Esta todo como lo deje en ese viejo arcón. Mi traje, el arco, el flechero, la navaja, los bolsos y los zapatos. Se sienten más ligeros que antes. De hecho casi los siento como ropa normal. Lo mejoraron mientras no estuve o me he vuelto más capaz de llevarlo, aún tiene las marcas de la ultima vez, se siente más libre en los hombros. Hay nuevas flechas de aluminio y el arco se ve que ha sido cuidado a primera impresión, la cuerda tensa con facilidad y la madera no se muestras descuidado.  La navaja esta afilada y sin signos de oxidación, aún tiene mi nombre y antiguo rango. Los zapatos se sienten igual, una prueba rápida en el pasillo me demuestra que aún se pude hacer bastante con ellos, quisiera probarlos en la nieve, pero por ahora tendrá que bastarme como prueba este pequeño paseo.
Casi llegando a mi modulo, veo a Kanako en la maquina, debe ser hora de su condicionamiento, desearía que pudiera hacer un trabajo tan limpio como el resto y quitarle esas manías tan agresivas como con los demás. Debería ponerse algo en este frío, incluso si esta en esa calurosa maquina.
Deberé agradecerle después por mantener los bolsos con los medicamentos vigentes y que haya limpiado todo lo innecesario. Las correas se sienten nuevas y más fuertes, casi no siento que estén colgando de mi. Supongo que fui demasiado rudo con ella cuando me fui. En el espejo vuelvo a verme como antes, ese rostro taciturno listo para lo que vaya a pasar en la luna roja. Rayos, merece más que un gracias, tendremos que celebrar después. Solo queda colocar a Prometeo en la cintura, peinarme y colocarme el casco y la capa para estar listo. Debería ir a verla con un cobertor, no vaya a ser que se resfríe.

Al fin la encuentro en la cocina solo con su vestido y la ventana abierta. "Nos gusta el ambiente frío, pero creo que deberías tener más cuidado." Aún es difícil verle a los ojos. "Solo metete a la maquina y que te deje de importar, o me haces un favor y te largas de nuevo y no tendrás que sufrir vernos en esta realidad." Me dice con esos ojos vacíos. "No más. Ya tuve suficiente descanso de mi mismo, es hora de lidiar con todo como debe ser. No vamos a cambiar, seguiremos viniendo a lugares como estos por la misma razón, somos buenos en esto. Tu y yo. Somos igual de despreciables por creer que tuvimos otras oportunidades. Podemos guardar ilusiones y metas, pero no cambiará que alguna vez fuimos los que vinieron aquí por propia voluntad. Eventualmente volveremos a hacer lo que hacemos y celebraremos nuestra condena." Le cubro con el cobertor de su cuarto. "Te cubro si prometes no intentar apuñalarme la espalda esta vez." Me dice con una pequeña mueca que podría ser su sonrisa, el proceso no funciona del todo con ella y me alegra. "Lo haré si no enloqueces después de terminar de contar las ganancias." Le respondo para ver esos ojos fijos como los de una muñeca. Se da vuelta y retira a preparase en su modulo, mientras me quedo apoyado sobre el refrigerador viendo como la nieve entra y entierra la mesa y las sillas. Cierro la venta y me termino de tomar su tasa de descafeinado. Estos días serán interesante, no somos los mismos y seremos mejores. 

jueves, 10 de abril de 2014

Risco

Cuando le propuse matrimonio le dije la verdad:
"No serás feliz conmigo y no te daré una vida con paz,
pero te prometo que nunca te aburrirás."
Veo su rostro en el espejo, el reflejo del caos.
Aún tiene esa mirada de acero que rompe las defensas de los hombres.
El pragmatismo de sus movimientos, la crueldad de sus pensamientos.
Su alma, si es que tuviera alguna, escondida tras esos diamantes negros.
La cabellera domada a la sumisión total, revelan el misterio de su cuello.
Sus manos reconocen la debilidad o crean una, precisas.
Las únicas manos que confío mi cuello. Sedientas de sangre.
Al menos, no la mía esta vez. Demasiado rápida, peligro encarnado.
Sus ojos azotados por las olas del tiempo.Aún desafiante hasta el final.
Cada día cambia de ropa, como metamorfosis durante las noches.
La lleva como un ave que pavonea sus plumas.
Cada color natural, como si su piel se pintara de arco iris.
Lleva esa pulsera con los amuletos de metal, el cascabel de la pantera.
Aún cuando se baña lo lleva, nunca estará desnuda mientra lo lleve.
Su cuerpo cambiante como el firmamento, imperceptible.
Solo alguien que conoce cada constelación puede adivinar su forma.
Las cicatrices tampoco se mantiene con ella. No las que importan.
En su mente aún es fugitiva del dolor de perder a alguien.
El dolor que trae al frente. Nunca terminaría de correr.
Pero tendrá una posición fuerte que nunca caerá.
Desafiante hasta el final, maquinaciones para el desayuno,
trabajo para el almuerzo y dulce venganza para la cena.
Nunca la veo aburrida.

lunes, 17 de marzo de 2014

Legión

Luna llena, me doy el lujo de verte bañarme en tu luz con tanta paz.
Me tomo las horas que necesito para recuperarme en tu bendición. Siento la paz que me das cada vez que el pánico me invade. Esa calma en medio del caos.
Te observo desde este el lugar más alto que puedo llegar, con las fuerzas que me das.
Los ventarrones que sacuden con tanta fuerza mi espíritu.
Siento que soy abandonado en el viento, cayendo de nuevo del cielo a mi objetivo.
Y en tu paz me pregunto por mis compañeros.
No somos los únicos bendecidos por ti, entendemos que tu regalo es para todos los que te entienden.
Pero aún así, me pregunto cuantos verán el día siguiente.
Me pregunto quien los guía ahora.
Me pregunto por que motivo van a la muerte ahora.
Me pregunto que sacrificio harán ahora.
A tantos salvé, a tantos perdí.
Completos desconocidos.
Somos los sin nombre, los sin rostro.
Hijos e hijas, los primeros en el frente
y lo último que ve el enemigo.
Los he dejado porque no puedo ir más allá con ustedes.
Habiendo cumplido mi motivo, me retiro de su compañía.
No son los primeros, ni serás los últimos.
Aún así seremos los mismos, entre desconocidos nos reconoceremos.
Hasta que encuentre otro motivo que cruce nuestros caminos.
Sentir que algo me mueve realmente
Hasta que me aburra de volver a ser el yo que abandono.
Sintiendo la simpleza de la vida.
Hasta que vuelva a reconstruirme.
Ser un nuevo yo, y descartarlo.
Disfrutare del tiempo viendo la luna sin miedo y recordare las montañas de la locura.
Todos debemos tener un hobby ¿no?
Resurrección me sirve.
Hasta la próxima.




jueves, 2 de enero de 2014

Acuarela

Un sueño del pasado, lo cual es raro.

Una formula que se repite para evitar retractarse. Pequeños cambios que se consideran una mejora, predecible.
El razonamiento no sirve en esta conversación, solo existe la conciencia del ahora y como se observa la situación.
Las cosas iban tan bien.
Empieza levemente, poco a poco se siente la ira de la impotencia y la determinación.
Es el caos.
Un nueva variante que entra a esta formula volátil, casi inevitable, realmente es el grano de arena que volteó al mundo.
Se observa el fuego en la calle, el miedo de la perdida y la confrontación. Se siente en las voces, no hay manera de que esto tenga un cambio real...
Así que, esto esta verdaderamente pasando...
La lluvia lo descolora todo, solo queda la persecución, la calma no ayuda, solo desespera. Uno tiene que caer antes que termine, el otro se acerca y le ayuda.
La lluvia sigue hasta que llega la calma, insoportable pero necesaria. Solo queda recordar lo que en verdad importará.
Termina la lluvia, y las aves vuelven a volar. Cada uno volverá a su montaña hasta que otra vez la oportunidad y el destino los haga volverse a cruzar.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Otra noche de estrellas. Viendo plumas negras.

Otra vez me golpeado la cabeza contra la ventana, puedo notar el entumecimiento en mi sien derecha. Podría ser que otra vez me dormí en el carro si no fuera por esta sensación de confusión tan familiar. No es uno de esos vehículos apretujados del transporte público que tanto me irrita en Lima, es una furgoneta muy cómoda y la calefacción esta prendida. Puedo ver los cerros a lo lejos, es de noche y no hay luz en las cercanías, sólo puedo observar sus siluetas a penas visibles en estas noches sin luna. A penas las luces de la furgoneta pueden alumbrar parte del camino y el lado derecho de la pista, mostrando unos cuantos hierbajos amarillos. Toco la ventana y se siente frío al tacto. Al parecer estoy en la Jalca, no me imagino para que rayos me habrán mandado aquí. Algunas veces he acampado en zonas así, pero que me manden tan de repente y sólo con lo que traigo puesto me preocupa bastante, las noches son frías y secas, sin mencionar que no hay lugares cercanos a la vista donde buscar comida y el hecho que no conozco la zona, bien podrían darme un tiro en la cabeza y ahorrase el problema de abandonarme ahí. 
Enfurruñado me levanto del asiento del fondo a hablar con el conductor, de repente mis pies chocan con algo pesado y aforme. Es una mochila grande y color negro, bastante llena al parecer por como se ve hinchada. Con algo de esfuerzo la coloco en mi regazo, no puede ser una buena señal. Dependiendo de la dificultad del trabajo me mandan con algún equipo o información, desde nada hasta informes completos con una pistola, la última vez solo me dieron un foto de mi objetivo, que al final no fue de mucha utilidad porque no era un rostro fijo, sólo usaba esa cara robada para coquetear con chicas en parques. No me dio pena ahorcarlo con las cadena de su moto, al final era robada y se comía a las personas cuando se las llevaba a un lugar más aislado. 
A simple vista hay dos botellas en los bolsillos laterales y un termo amarrado al frente, una botella es de agua, no tiene etiqueta y su sabor es adecuado sin rastros de energizantes; la otra botella es de alcohol médico, parece que esperan que me lastime bastante esta vez; abro el termo y huele a maca tibia con un ligero rastro a leche, estuve tan dormido que se enfrió en el contenedor al vacío. 
El primer bolsillo delantero contiene apositos, vendas de tres diferentes tamaños, unas cuantas agujas para suturas de hilo fino, dos inyecciones de adrenalina, cuatro más de morfina y una pequeña botella de yodo. Esto no puede jugar bien en mis probabilidades de supervivencia. Entre nosotros conversamos, algunos comparte sus secretos con la esperanza de aumentar sus esperanzas de vida, otros sólo buscan respeto o sólo quieren alardear de sus logros. Sólo importa prestar atención y entender que puedes hacer para mantenerte vivo. Ser rápido, pensar diferente, siempre moverse, entrenarse en tiempo libre, mantenerse fuera de la zona de fuego del otro, no hacer amigos, no discutirlo fuera de nosotros, cosas por el estilo. Termino de organizar los objeto del bolsillo delantero, saber donde esta cada cosa es importante y ahorra tiempo, tiempo que necesito, tiempo que corre, tiempo que acaba en cualquier momento, ¿cómo es que llegué meterme en estas cosas? Sé qué algunos los secuestran como yo al inicio, pero luego uno se acostumbra. Necesitan la caza por el dinero o la emoción. Nos pagan poco en neto, la mayoría termina casi a un centímetro de la muerte, gastando todo en los "huaqueros". Contratar sus servicios es en si un sacrificio, pero lo hacen valer. Heridas, fracturas, cortes, eviceraciones, miembros, infecciones, lo curan y regeneran de todo, pero no del todo. Sólo pueden curarte hasta una semana antes, ninguno trata más allá, vaya a ver que razones tendrán. Y sólo aparecen después de un rapto, como buitres te ofrecen alivio y salud. Algunos son unos completos fraudes, por eso siempre tienes que buscar un regular en el que confíes lo suficiente.
La última vez gasté casi toda mi paga sólo por un hombro dislocado, unas cuantas heridas y dos dedos del pie derecho, el gordo y el segundo. No quiero imaginarme como lo hacen, ni que deben entregar para tener esa habilidad. Sólo les pagamos y nos arreglan.
El segundo bolsillo esta llenó de fundas. Saco la más próxima a mi mano y la coloco encima de la mochila. Es una cubierta de cuero y esta envolviendo algo, es del tamaño de mi antebrazo y siento la rigidez de un objeto que me suena familiar. Es un estileto, doble filo, asumo que debe ser acero, afilada recientemente y el mango cubierto de cuero. Ya antes me habían dado una de estas, para apuñalar, método muy violento, tendría que acercarme demasiado para hacer su uso efectivo. En la mochila había otros cinco más, cada uno igual de pesado y de apariencia mortal. En el fondo había unas cuantas piedras para afilar, rectangulares y lisas. También había un arnés para que pudiera montar las cuchillas en mi cuerpo. Decidí que sería mejor hacerlo ahora, quien sabe si les vendría en gana dejarme en esta tierra en medio de nada. A quien le haya ocurrido hacer estas cosas debió ser alguien con mucho tiempo libre, las correas y arneses a veces me marean. La maleta con el traje debajo de todo es lo más difícil de ponerse, es tan apretado pero permite respirar bien y me ayuda en emergencias. Sólo por llevar el traje de que estoy vivo. Un traje de cuerpo completo con zapatillas y guantes que cubren desde mis tobillos hasta el cuello. Una vez apretado todo, se ajusta y bota todo el aire. Se siente muy natural. Colocar las cuchillas en sus fundas respectivas y me percato que queda dos correas en la cintura vacía. Sigo buscando en el fondo y encuentro una maleta de cuero negra. Grande fue mi sorpresa al ver un viejo amigo. Colt Python .357 Magnum barril de 15 cm, cargada y a su costado dos cargadores rápidos llenos. Fue un regalo de la primera vez que vine, el antiguo dueño era una maniaco de las armas que ayude en una de las expediciones, me dijo que me quedaba mejor a mi que las semiautomáticas, tenía suficiente juicio como para saber cuando era necesario usarla y cuando mantener la cabeza fría. Sinceramente creo que me juzgó mal, en ningún momento sentí que me correspondían esas cualidades, aunque le estoy agradecido por el arma que no necesite usar tantas veces, veces que me salvaron la vida por sólo un click. Después de admirarla un rato y ver que estaba todo en orden la coloque en mi funda derecha. Aún quedaba el asunto de la última correa pero no quería pensar en eso ahora, seguro fue un error al conseguir las correas. En el bolsillo final encontré un equipo pequeña de supervivencia, una linterna montable, dos pares de pilas, fósforos aprueba de agua y una brújula. Extrañamente no encontré el marcador, supongo que me lo darán al salir. Me coloque la linterna entre las correas para que pueda ver en la noche y tener las manos libres, no quiero caerme sólo por tener que sujetar una linterna. Las baterías las tendré en el bolsillo de la pierna izquierda y los cargadores en la derecha, no será difícil de recordar, aunque sentía que el peso era algo desequilibrado.
Tomé unos minutos para descansar y decidí volver a hablar con el conductor. En las dos hileras había otras cuatro personas aún dormidas, uno con una botella de whisky en la mano, seguro lo trajo consigo en el rapto.
El conductor parece como cualquier otro en un tour, una saco deportivo sobre un conjunto formal para aparentar, son las botas de caminata al aire libre y la pistola de tobillo lo que no encajan. La frente la tenía ya llena de arrugas a pesar de no hacer expresión alguna y de su juventudes sólo quedaban mechones negros en la temporal. Conocía el camino bien, seguro no era la primera vez que traía gente por esta zona. 
"¿Esta va a ser una noche tranquila no?" Le pregunté. "Para mi lo va ser, para ustedes no. Es luna llena y sólo tendré un momento para dejarlos y largarme antes de que vengan." Me dijo con un tono preocupado. Ciertamente, como un fantasma, la luna llena aparecía entre las nubes y su espectral luz iluminaba los paramos más allá lo que llegaba los faros de la furgoneta. Podía ver pequeños reflejos en el suelo, bastantes, quizás áreas pantanosas o llenas de pozos, no me daban buena espina. "Aquí tienes" me dijo repentinamente mientras me arrojaba una funda larga y pesada. Lo tomé en mis manos y mientras calculaba su peso me percate lo que era. Era Prometheus, mi espada favorita, no quería ni imaginarme como es que sabían donde estaba y cuando lo sacaron de su escondite. Mi inicial alegría por tenerlo a mi lado dio lugar a una realización nada cómoda. "No haremos expedición esta vez. ¿No?" Le dije en un tono de hombre condenado. Me respondió mecánicamente. "No, hoy son cazadores. La cuota es tres esta vez. Es más de lo que son capaces y menos pagados que en otros trabajos. Si no te gusta no me importa, discútelo con los puestos altos si vives al final. Recuerda, sin cuota mínima no hay vuelta. No tengo el mínimo interés en arriesgar mi trabajo o mi cuello porque ustedes no pudieron cumplir. Si resultas ser un problema cuando venga te eliminaré. Este auto sólo funciona conmigo ¡y si intentan algo todos se quedarán atorados aquí!" Me di una vuelta y observe como la mirada de todos caía en la nuca del conductor, se sentían como las frías cuchillas en mi pecho. Eso resolvía el asunto de la última correa, asegure bien los seguros con la vaina para que no se deslizara. Limpié la hoja con un pañuelo y tras revisar la envaine y me senté. 
El silencio era asfixiante, ninguno de nosotros esperaba que nos eligieran de cazadores hoy, y menos con una cuota tan alta para nuestro trabajo habitual. Nosotros sólo somos rastreadores, tenemos cierto tino par encontrar sus rastros y, de vez en cuando, nos encontramos a un vivo. Cuando encontramos sus rastros, lo catalogamos y registramos en el marcador para que en la central puedan seguir sus pasos y mandar al equipo de limpieza para matarlos. De vez en cuando por capricho de ellos, teníamos que reemplazarlos, no tenemos opción, aceptamos el trabajo porque no creíamos que tuviéramos que tomar sus lugares. En lo que voy del trabajo, quedan menos de la mitad que conocía al inicio, el resto son nuevos que posiblemente morirán hoy, los más experimentados saben esperarlos y sólo esforzarse por sobrevivir. Los nuevo sólo se quedan cayados de nerviosismo. Yo, sólo estaré quieto y disfrutare lo que queda del whisky, en serio la vida es corta.
Me pongo a pensar en todo lo que deje por el momento. Y de la nada viene a mi mente esos pensamientos que son producto de la nostalgia escondidos en lo profundo de nuestro ser. Ojalá Christian estuviera entre los vivos, algún comentario sarcástico o respuesta ingeniosa. No entiendo la injusticia por haberme enfermado así y perder todo lo que gane con tanto esfuerzo y sacrificio. No acepto la mala suerte de que mi cuerpo ahora sea una sombra de lo que fui. No puedo creer que tantas personas me digan ángel. Ángel. Si alguna vez fui algo parecido sería a un ángel caído, definitivamente no soy un santo y tengo pensamientos pervertidos y maliciosos ocasionalmente. Un ángel caído en desgracia me parece que me califica perfectamente, ese sería un título que podría aceptar. Pero, ¿cuál sería el motivo que me hizo caer en desgracia? Se me ocurren tantos motivos y razones... 
"¡10 minutos, tomen sus estimulantes!" Grita el conductor. Su voz esta tensa, supongo que debería tener miedo también, es luna llena y serán noches peligrosas. 
Rojo para acelerar el cuerpo y morado para eliminar todas las toxinas. No se cuanta certeza haya en esas instrucciones que nos dieron, sólo sé que funciona. Regano la conciencia y mis reflejos, me siento más centrado. El blanco hay que guardarlo solo para último recurso, cianuro. Me ajusto el traje y me coloco encima la casaca y pantalones para esconderlo.
Debo concentrarme. Inicio el mantra. Recuerdo las tristezas y vergüenzas. Recuerdo mis furias y mis frustraciones. Recuerdo mis miedos e inhibiciones. Recuerdo las mentiras. Me libero de todo para pensar en el momento.
Siento el carro detenerse y me adelanto, me gusta salir primero. Quiero darle una oportunidad a los nuevos de que se acostumbren al ambiente. Siento la mordedura del frío seco en mi rostro, veo casa al fondo del camino y pocas luces prendidas, el reloj del guía en mi muñeca me dice que son las 10PM. La noche aún es joven...

miércoles, 31 de julio de 2013

Cuando llueve...

No confió en nadie. Es mi naturaleza, por así decir. Doy lo que puede pasar por confianza y camaradería, ayudo y apoyo, ofrezco consejo y guió. Podría decirse que tengo amigos y conocidos. Algunos los aprecio bastante y otros pasan por la vida. Hombres y mujeres sin diferencia. Amigos, enamoradas, amantes, familiares, etc. Pasan por mi vida y no todos pegan. Algunos se alejan, otros alejo, otros simplemente mueren. Pero a todos les pongo una regla, eventualmente me traicionarán. Harán algo que me lastimará, me olvidarán, mentirán o descartarán... Excepto a una persona.

Puedo decirte la verdad, puedo mentirte y ni siquiera me importará. Me interesaré por un rato y una vez que encuentro las secuencias, seguiré al siguiente problema. Me aprovecharé si necesito algo y haré que suceda. Simplemente no veo el porque de las amistades, o la necesidad de hacer cosas que no deseo. A veces coincido con otros, a veces las cosas pasan con naturalidad, a veces es bueno estar con personas y confiar. Sino funciona una vez, no es necesario intentar. No me importan mucho sus problemas, sólo que estén bien y que sean eficientes. A veces me engaño de que puedo ser el amigo que puedo ser con ellos. Pero no logro pasar de eso.

Ha habido momentos de soledad, buscados e indeseados. Personas me hicieron compañía y otras veces tuve que encontrar algo que me hiciera olvidar. Ha habido momentos de ira, que han sido canalizados y que también han sido descontrolados. He sido apuñalado, me han rasgado con balas, me dislocaron articulaciones, rajaron algunos huesos, apaleado con tubos, roto la nariz y dos ocasiones me preocupe por mi fertilidad. He gritado y he humillado, dañe susceptibilidades, usé vergüenzas y sus propias palabras para que me dejaran en paz. No me interesa tanto si me odian o no. La verdad y mi paz es lo único que me interesa. Si te lastiman es porque no pudiste controlarte, nadie puso una pistola en la cabeza. La debilidad de los demás no es de mi interés.

Hay una persona a quien le doy todo. Le aguanto todo y lo apoyo a que sea igual. No quiero presionar, aunque a veces sea así. Fracaso porque la entiendo y no soy lo que desea. Y sin embargo sigo así. Atado voluntariamente. No aguanto no saber de ella, no soporto no caerle bien, me hiere no estar a su lado, me hirió el estar a su lado. Estoy loco por intentarlo tanto con ella. No soporto ser alguien de turno, aunque me conformo con lo poco que quede. Patético y lamentable es mi persona por querer ser lastimado. Me apego a una probabilidad que es casi inverosímil. Una esperanza que me saca de mis dudas en lo que siento. Una realidad que anhelo en mi vida que pase. Pero siento que se me acaba la paciencia. La amo, más que a nadie, y siento que se aleja. Supongo que es natural que pase, quizás sea como los demás, pero nunca apliqué mi regla en ella. Confió en ella más que en cualquier otra persona, por ella pierdo sueños y ataca mis pensamientos. Es una parte de mi. Y me duele que se aleje, me duele que yo la aleje. 

Le he mentido, y me dolió demasiado. Me imagino su tristeza, me imagino su lágrima, me imagino su resentimiento y más. Me odio más por hacerlo. Me odio por intentarlo, me odio porque me odiará. Me odio por querer alejarme. No puedo soportarlo.

Mañana me despertare y me seguiré odiando. Me afeitaré y ella seguirá resintiéndome. Saldré de casa y ella sólo pensara en mi con amargura. Estaré en mis clases y yo desearé decirle la verdad y que me crea. Volveré a casa y quizás ella se preocupe. Haré mis cosas y ella ya se habrá olvidado. Quizás. No guardo tales esperanzas. Quizás esto sea lo que la haga alejarse definitivamente de mi, me aterra eso. Lo hecho, hecho está.

Desearía verla con tantas ganas. Ella quizás no.

Ya no importa.

Sólo dejaré que la lluvia caiga en mi, en estas noches sin nubes...