jueves, 24 de mayo de 2012

Cero

Ya no hay vuelta atrás, empece esa lenta quimio. Poco a poco ya no quedara rastros que se extiendan y se engranen. Mi única esperanza de que este pequeño ser vivo dentro de mi vuelva, lo mantengo escondido. No deseo eliminarlo aún.

Tan fácil es convertir algo tan sublime y bueno, para ti, en un veneno. El amor en celos. El celo en cero. Reinicio con solo presionar un botón. Ya se como se sintió el piloto del Enola Gay cuando voló sobre Hiroshima. Solo un movimiento, solo un segundo, solo un movimiento y todo terminaría.

Un error o un momento de verdad que se vuelve abstracto, como se convierte lo inimaginable en una verdad tan cruda y palpable. Solo me queda recoger los pedazos y botarlos.

Suplicaré.
Llamaré al dragón.
Le entregaré mi corazón.
Y solo quedará mi más puro ser.

Depurarme resulto difícil, pero nada complicado. Es como dejar de tocar, solo tomará volver a practicar. Es increíble que no se me haya ocurrido después. Jo jo. Dijo mi primer pensamiento al respecto. Jo jo, dijeron el resto que se multiplicaron con una plaga.

Todo estará bien, incluso cuando este mal. La distancia física se simula pero los pensamientos y gestos se leen con facilidad. Ya no hay que mentir, al fin puedo leerme.

No hay comentarios:

Publicar un comentario